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Homenaje a mi esposo:Luis Alberto Lobo Jácome

Martes, 29 de Diciembre de 2020
A Dios por tu paz  y felicidad eternas.

Casualmente en días anteriores pensaba en lo afortunada que era y daba gracias a Dios por mi amada familia. Le pedí nos protegiera, sin imaginarme lo que iba a suceder.

Desde el primer día que nos vimos  supimos  que íbamos a ser  alguien muy especial el uno en la vida del otro y en mi caso dejé atrás familia y amigos para caminar  de su mano por 33 años, durante los cuales sentí que no necesitaba más para ser feliz.

Éramos felices hablando de nuestros sueños, haciendo planes, llevándolos a cabo y logrando resultados. Un excelente equipo, eso logramos ser. Mi coequipero, amigo, cómplice y amor de mi vida.

Luego empezó a crecer la familia y nuestros hijos se constituyeron en nuestro mayor motivo de orgullo y felicidad, ya eramos 4 seres humanos unidos por el amor y la felicidad de estar juntos y con un objetivo en común: nuestra familia.

Un hombre  de corazón noble, generoso, solidario, honesto, de gran empatía, siempre dispuesto a ayudar y complacer a los demás. Como me dijo uno de sus amigos: “tenía una habilidad para que uno se sintiera cómodo a su lado”. Amaba la vida, su familia, su profesión, los amigos y el deporte. Su vocación de servicio y alma noble le permitió cosechar un gran cariño y admiración de la gente.

Dejas una huella imborrable en nosotros y un gran legado para tus hijos Manolo y Pipe, tu gran orgullo y razón de ser, unos hermosos seres humanos que hoy reciben tu legado con gran responsabilidad, orgullo, humildad y te honrarán siguiendo tu ejemplo.

Dios nos permitió la fortuna de acompañarte en tus últimos instantes y despedirte en familia. Agradecí a Dios por ese hermoso regalo que me dió durante 33 años, y a ti por tu gran amor y entrega incondicional, por el gran esposo y padre que fuiste. Tuve la oportunidad de ungirte, bendecirte y encomendarte a Dios y a Doña Hilva. Pipe, Manolo y  yo prometimos mantenernos siempre unidos como familia, realizar los planes que un día construimos juntos y te entregamos  todo nuestro amor en ese último momento juntos.

Esto no estaba en nuestros planes, nunca contemplé mi vida sin tí, pero los planes de Dios son otros. Siento un profundo dolor en el alma, un vacío sin sentido. Qué difícil  entender todo esto, cuánto quisiera que fuera un mal sueño del que pronto pudiera despertar y contar nuevamente con tu presencia física a mi lado. Pero es una realidad que aunque duele debemos afrontar unidos como familia, con Fé en Dios y la certeza de que no te vas hoy, porque eres un grande y los grandes vienen para quedarse en nuestros corazones por siempre.

Al emprender tu viaje hacia otra dimensión te llevas en tu equipaje nuestro amor, gratitud, admiración y nuestras peticiones a Dios por tu paz  y felicidad eternas.

Petty, como cariñosamente te llamé siempre: sé que hoy nos escuchas y eres feliz….

Unidos de corazón por siempre.

Beto, Ladys, Manolo y Pipe.

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