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Acusado de asesinar a un pintor de 17 puñaladas

Miércoles, 20 de Marzo de 2019
El crimen se registró al interior de una bodega de una clínica de Floridablanca.

Una intensa investigación adelantada en siete días por funcionarios del CTI de la Fiscalía permitió esclarecer el atroz asesinato del pintor Luis Eduardo Sánchez Riaño, de 51 años.

Por este crimen, el cual se registró al interior de una bodega de una clínica de Floridablanca, fue capturado y enviado a la cárcel Milton Jaimes Ramírez, compañero de trabajo de la víctima.

Si bien el cadáver de Sánchez Riaño quedó al descubierto hasta el pasado lunes 11 de marzo, los hechos, según la investigación, acaecieron dos días antes.

Aquel sábado 9 de marzo, sobre las 2:00 de la tarde, Luis Eduardo, a pesar de encontrarse incapacitado, se acercó al sótano del centro médico a cobrar su salario por la labor que venía desempeñando como pintor en una obra que allí se adelanta.

Sin ningún contratiempo, el contratista le entregó $600 mil en efectivo a Risitas, apodo con el que era conocida la víctima, el cual además de ser pintor se ganaba la vida como árbitro de fútbol en partidos de barriada.

En un video de una cámara de seguridad se aprecia el momento en el que tanto Luis Eduardo como Milton Jaimes ingresaron a una bodega o cuarto de aseo localizada en el sótano del centro asistencial.

Enseguida, la cámara captó cómo un muro de drywall del mencionado cuarto se empezó a sacudir fuertemente, mientras que en el lugar se desarrollaba una aparente riña entre estos dos hombres.

Minutos después de este evento, el hoy capturado salió del lugar y a los pocos metros se encontró con un vigilante, el cual le preguntó por una herida que Jaimes Ramírez tenía en un brazo.

En respuesta, el señalado argumentó que se la había acabado de hacer al manipular unas latas. Sin más reparo se dio a la huida, incluso con el bolso de su compañero en su poder.

Durante el resto del sábado y domingo no se supo más sobre el paradero de Risitas, solamente hasta el lunes, hacia las 7:00 a.m., familiares y allegados volvieron a tener noticias tras el hallazgo de su cadáver.

Según los investigadores, el cuerpo tenía cerca de 17 heridas con arma blanca, dos de ellas en el cuello.

Para ocultar el crimen que no quedara tan a la vista de la vigilancia, el responsable se encargó de tapar el cuerpo con láminas de drywall.

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Colprensa
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