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Cese el fuego: el reto a superar para avanzar en los diálogos con el Eln

Lunes, 22 de Enero de 2018
La incertidumbre sobre el futuro de este proceso de paz se mantiene.

Aunque el jefe negociador del Gobierno Nacional en los diálogos con el Eln, Gustavo Bell, viajó a Quito, Ecuador, para buscar el reinicio de las conversaciones, la incertidumbre sobre el futuro de este proceso de paz se mantiene por parte de los analistas.

El viaje de Bell fue anunciado por el presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien aseguró que este tiene la responsabilidad de explorar la posibilidad de un nuevo cese al fuego que permita continuar con las negociaciones de paz con esta guerrilla.

EL Eln también ha mostrado su disposición para continuar con la mesa de diálogos y avanzar en los temas a discutir dentro del quinto ciclo de negociaciones, que tenía que haber empezado el pasado 10 de enero, pero que fue suspendido por la ola de violencia generada en el país por el grupo subversivo.

Este lunes, los jefes negociadores de ambas delegaciones adelantaban una reunión, en la que se esperaba definir la fecha del reinicio del quinto ciclo de conversaciones. El Eln se mostró optimista con la idea de buscar salidas para retomar los diálogos.

“Asistimos hoy a reunión con Gustavo Bell para determinar conjuntamente la fecha de inicio del 5° Ciclo de conversaciones de la agenda pactada el 30 de marzo del 2016, donde se trabajará en el Dialogo Nacional y un nuevo Cese al Fuego”, señaló el Eln.

El reinicio de los diálogos se daría luego de que el secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, exhortara a las partes a retomar los negociaciones, que estaban suspendidas tras los atentados en varias regiones del país con el fin del cese el fuego bilateral.

Analistas

El profesor de la Universidad Nacional, Víctor de Currea, aseguró que la reanudación de las conversaciones mostraría la voluntad de las dos partes “de continuar con la mesa y seguir las conversaciones bajo un nuevo cese al fuego y desarrollar la participación de la sociedad en los diálogos”.

Por su parte, el subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, Ariel Ávila, consideró que los países garantes han hecho un gran trabajo que ha permitido unas mínimas condiciones para establecer el nuevo cese bilateral al fuego, "en esto nos vamos a tardar mas o menos 20 días o un mes, y es importante porque cobija el periodo electoral".

De Currea también señaló que con este ciclo se espera que se logren acuerdos que permitan avanzar en los puntos de negociación. “El problema no es el cese, porque este es un medio no un fin, entonces independientemente del mecanismo que se opte, lo importante es que la decisión final que se tome permita avanzar en el proceso de paz”, señaló.

Con esta postura concuerda Ávila, quien indicó que el gran problema de la negociación no es el cese bilateral sino que la agenda no ha avanzado.

“Se creía que se tenía que avanzar para el primer y segundo punto, y conseguir el modelo de la participación social. Sin embargo, hoy no tenemos ningún avance en esto y es el miedo que tengo, porque nos vamos a desgastar con este cese y no vamos a poder avanzar en estos temas que son importantes. Esto nos va a traer muchísimos problemas, porque llegará el próximo gobierno en donde se decidirá si se mantienen estas conversaciones de paz”, señaló Ávila.

El subdirector de la fundación también aseguró que es "muy optimista frente al cese bilateral al fuego, pero no lo soy en lo referente a la negociación de paz en su conjunto”.

Frente a la llegada de un nuevo equipo negociador por parte del Gobierno, el profesor de la Universidad Nacional indicó que esto implica una nueva estrategia en la mesa de conversaciones.  

“Lo fundamental es darle un respiro a Gustavo Bell para que pueda empezar a hacer cosas, y por eso es fundamental que él tenga un espacio político e institucional para plantearlas. Creo que Gustavo sí lleva propuestas importantes y que está interesado en plantear un modelo diferente de negociación, basado en lo que el gobierno y las partes reconozcan como posible”, manifestó el académico.  

Para De Currea, el Eln llega con la experiencia del cese al fuego y existe una presión dada por la coyuntura electoral, que hace que este grupo tenga que ponerse más serio frente a las negociaciones, porque los obliga a actuar bajo una nueva realidad y con un mecanismo de pragmatismo.

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Colprensa
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