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Con bolsas ‘biónicas’ e imanes operaba banda de ladrones

Domingo, 26 de Agosto de 2018
Se dedicaban al hurto en almacenes y supermercados de Cali. 

La banda de Los Criollos, dedicada al hurto en almacenes y supermercados de Cali, actuaba así: con imanes retiraban los pines de seguridad adheridos a cada producto robado y utilizaban bolsas ‘biónicas’ (con aluminio) para evadir las barras de seguridad instaladas a la entrada de los locales comerciales. 

Según las autoridades, que informaron de la desarticulación de la organización tras la captura de 27 personas, las pérdidas provocadas por la banda al comercio de la ciudad y otras regiones donde se habían extendido, ascienden a los $20 mil millones anuales. 

Según información de la Sijín de la Policía de Cali, estos delincuentes cometieron 146 casos de hurto en almacenes de cadena o grandes superficies desde 2005. 

El general Hugo Casas, comandante de la Policía de Cali, explicó que Los Criollos estaba compuesta por 16 mujeres y 11 hombres, siete de ellos reincidentes, que tenían distintos roles en la organización. 

“Los implicados utilizaban estas bolsas, despinadores e imanes para evadir los sistemas de seguridad electrónicos, esta modalidad es conocida como hurto ‘hormiga’. 

Ingresaban aproximadamente de ocho a diez personas para cometer el ilícito, logrando distraer a los vendedores y personal de seguridad, mientras cometían el robo”, afirmó Casas. 

La organización ilegal era liderada por alias Estela, capturada en la operación. Se trata de una señora de la tercera edad que había ‘fundado’ esta banda hace por lo menos 20 años, desde entonces había compartido sus conocimientos en el mundo del hurto a sus hijos. 

Uno de ellos era alias Patillas, quien era encargado de dirigir, coordinar y distribuir los roles en la red ilegal. También fue capturado. “Diariamente ellos podían cometer entre 7 y 10 hurtos, obteniendo ingresos de tres a cinco millones de pesos todos los días. 

También delinquían en temporadas especiales, como el Día de la Madre y el Padre, donde hurtaban más que todo licor, ropa de hombre y dama”, dijo una fuente de la Sijín de la Policía Metropolitana. 

La banda, dentro de un almacén, se podía demorar entre 15 y 17 minutos para robar diferentes productos en un total de seis cargas, cada una con valor que oscilaba entre los $150.000 y los $300.000 en el caso de los productos de la canasta familiar, como tarros de leche.

“Si se trataba de electrodomésticos ellos tardaban entre 5 y 10 minutos. La verdad eran muy ágiles y conocían muy bien dónde estaban ubicadas las cámaras de seguridad de los negocios para evadirlas y ubicarse en ‘puntos ciegos’”, acotó el miembro de la Policía. 

A otras ciudades 

Según el director del Cuerpo Técnico de Investigación CTI, en Cali, Francisco Ecchehomo Forero, esta banda también robaba almacenes en el Eje Cafetero, Nariño y otros municipios del Valle, como Buenaventura y El Cerrito. 

“Una pieza clave era la mujer, de 62 años, quien es la fundadora de la banda y fue la que comenzó con esto y le enseñó a su hijo alias Patillas, quien era la cabeza visible de la organización”, expresó Ecchehomo Forero al indicar que los detenidos podrían pasar entre 5 y 7 años tras las rejas. 

Otra fuente de la Sijín de la Policía, del Grupo de Contra-atracos, indicó que todos los detenidos tenían anotaciones judiciales por algún delito, solo siete de estas eran reincidentes, es decir, ya habían pagado condenas por hurto calificado y agravado.

“En el proceso de investigación fueron interceptadas 22 líneas donde quedó en evidencia la forma en la que cometían los hurtos y, en algunos, se pudo escuchar diferencias entre los delincuentes por mala distribución de lo robado”, expresó la fuente. 

Afuera de los almacenes de cadena, dice, se ubican miembros de la banda que en vehículos cargaban todo lo robado para ir hacia las diferentes residencias de los ladrones en los barrios Laureano Gómez, Vallado, Comuneros, Calimío Desepaz y Potrero Grande. 

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Colprensa
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