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En Cali 260 venezolanos salen de albergue por fallas sanitarias

Miércoles, 15 de Agosto de 2018
El lugar “antes era el taller de un colegio y no está adaptado para que las personas vivan". 

Un grupo de 260 ciudadanos venezolanos tuvieron que abandonar un albergue de paso mantenido por la Pastoral del Migrante de la Arquidiócesis de Cali, debido a problemas sanitarios.

La superpoblación del recinto, sumada a problemas sanitarios, especialmente en la red de alcantarillado, fueron algunos de los motivos por los cuales la Pastoral decidió cerrar temporalmente el lugar.

El coordinador del albergue, el sacerdote Alfredo Mosquera, dijo que éste “se cierra temporalmente porque es un sitio de tránsito, el convenio eran ocho días y fue extendido a 15 que se cumplen hoy (miércoles)”.

El albergue “antes era el taller de un colegio y no está adaptado para que la personas vivan, las cañerías están dañadas y la casa tiene que someterse a adaptaciones, por todo esto el cierre es temporal, porque nosotros queremos seguir dándoles ayuda a los ciudadanos venezolanos”, añadió.

Las autoridades de Cali han manifestado su preocupación por el creciente número de venezolanos que llegan a la ciudad, muchos de ellos en tránsito hacia Ecuador y Perú, pues están desbordadas para atenderlos.

Además, se han registrado conflictos con los habitantes de Cali que por décadas han reclamado de la administración local mayores oportunidades, sin respuesta oportuna.

Mientras tanto, los venezolanos manifestaron la preocupación que les genera el no tener en dónde vivir y pidieron ayuda para seguir su recorrido hacia el sur del continente.

Una de ellas, Joana Noais, aseguró que su idea es llegar a Perú en donde está su esposo porque quiere que sus hijos coman y tengan un buen futuro.

Por su parte, Endry Reyes dijo que salió hace varios días de Venezuela y que, una vez atravesó la frontera con Colombia por Cúcuta, se vino caminando hasta Cali, una aventura a la que se ven obligados muchos de sus compatriotas que no tienen para pagarse un pasaje de autobús, exponiéndose a los peligros en carretera y a variados y abruptos climas.

“Mi destino final es Perú, pero no me alcanza para los gastos”, dijo Reyes.

El sacerdote Mosquera agregó que a las familias que tienen niños y que estaban en el albergue la Arquidiócesis les ayudará con un subsidio de 300.000 pesos para que al menos puedan pagar un arriendo durante un mes. 

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EFE