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“Esta es una oportunidad de paz que no se debe perder": Juanes

Viernes, 18 de Diciembre de 2015
El colombiano creó el proyecto “Art Guitar”, donde 30 artistas, intervinieron 30 guitarras para recaudar fondos.

En su momento de mayor éxito, cuando llenaba estadios en todo el mundo, Juanes siempre le robaba tiempo al tiempo para las causas sociales en Colombia. De sus visitas a los batallones de sanidad del Ejército nació su Fundación Mi Sangre, la cual cumple 10 años de actividades.

Para celebrarlo creó el proyecto “Art Guitar”, donde 30 artistas, entre creadores de la plástica y músicos, intervinieron 30 guitarras que fueron vendidas para recaudar fondos para los programas de la Fundación.

Son 10 años de una apuesta en la cual se han atendido a más de 600 víctimas del conflicto, y donde Juanes siempre ha estado a la cabeza, más ahora que podría estar por venir la etapa del postconflicto en el país.

El arte en la paz

- ¿Había intervenido alguna de sus guitarras?

No. Esta es la primera vez. Le había metido lija y cosas así para volverlas más roqueras, pero jamás las había pintado de esta manera más conceptual.

- ¿Qué tal la experiencia?

Fue muy chévere y algo nerviosa, porque es un instrumento que uso para tocar, algo que respeto mucho y que siempre estoy pendiente que la cuiden mucho, me costó la idea de intervenirla. Pensar en desbaratarla y pensarla fue bacano, pero raro a la vez.  

- ¿Cómo fue ese proceso?

Largo porque la pinté como siete veces. Yo comencé a pintarla como en enero, la pintaba y no me gustaba, entonces volvía a comenzar hasta que encontré  algo que me gustaba y con lo cual me identificaba.

- ¿Qué pintó?

Lo llamé “El Observador”. Yo estudié Diseño Industrial en la Bolivariana, por lo que siempre me ha encantado pintar. Siempre pinto esas caras como la que aparece en la guitarra, es algo que voy explorando a lo largo de los años.

- ¿Qué pasa con esas pinturas?

Las voy regalando a los amigos, en fechas especiales, pero otras están en la casa. La verdad me encantaría tener más tiempo para pintar, pero la música se roba mucho de mi tiempo.  

- ¿Por qué 'El Observador' en esta guitarra?

Se llama 'El Observador' porque es esa persona, que somos todos al final, que aprendemos de todos, en la victoria y en la derrota. Que observando la vida es que podemos llegar a ser más certeros.

- ¿Qué diferencia encuentra entre pintar y hacer la música?

Es muy similar. Cuando me siento a hacer la música no pienso mucho en lo que voy o quiero hacer, así me pasa con la pintura, todo va saliendo. Fui pintando pensando en una cara pero no visualizando la cara, como en las canciones que saco un montón de melodías y luego voy dejando las que más me llaman la atención. Para mí el arte es improvisación que va ligada a los sentimientos.

Toda una década

- ¿Qué significan los 10 años de su Fundación Mi Sangre?

Significa mucho porque esto comenzó como un sueño por la música. Cuando yo saqué el álbum “Fíjate bien”, empecé a visitar los batallones de soldados heridos y participé en campañas de prevención, tuve una mayor conciencia de lo que sucedía en el país al conocer las víctimas y las estadísticas, por lo que sentí la necesidad de aportar algo a la causa.

En mi experiencia personal el arte ha transformado mi vida de una manera brutal, además lo vivo con mis hijos que siempre los estimulo con el arte y veo como van respondiendo a esas cosas.

Ahora veo la Fundación y no la reconozco en el buen sentido de la palabra, por lo que se ha crecido tanto, por lo que ya no es mío sino de un montón de gente que aporta su trabajo y fe.

- ¿Y ahora cómo ve el arte en el postconflicto?

El arte es fundamental en la construcción de la paz en cualquier sociedad. Creo que es vital la labor y lo que significa la Fundación Mi Sangre en este momento. Si el Gobierno no tiene en cuenta el arte como elemento vital en la sanación de todas las personas, que de una u otra manera han estado vinculadas en este conflicto, fallará.

Es triste que en los presupuestos la parte del arte es la más pequeña en los gobiernos, por lo que creo que eso debe cambiar ahora que pensamos en el postconflicto.

- ¿Qué tanto entienden artistas como Tony Bennett, que participaron en este proyecto, de la idea de la Fundación Mi Sangre?

La presentación es básica y todos respondieron de manera positiva. Saben lo que sucede en Colombia pero no a profundidad, pero muy generosos al querer aportar en este momento del proceso en el país y en especial de la importancia del arte en este tipo de conflictos y de reconstrucción social.

- ¿Se entiende dentro del gremio de la música lo que pasa en Colombia?

Se entiende muy bien, aunque desde la distancia tienen otra forma de ver las cosas. Muchos de ellos visitan periódicamente Colombia, tienen muchos amigos aquí y eso los hace más cercanos, por lo que están convencidos de que esta oportunidad de paz no se puede perder.

- ¿Y qué piensa Juanes de este Proceso?

Yo opino igual, esta es una oportunidad de paz que no se debe perder. Tiene muchos altibajos y puntos específicos que serán muy difíciles de digerir, pero creo que para el futuro será mucho mejor para todos, en especial para nuestros hijos.

- ¿Cómo es su contacto con los jóvenes que atiende la Fundación?

Muy buena. He tenido muchas oportunidades de trabajar con ellos, conocer sus historias, algunas de ellas me han marcado más que otras, como los jóvenes reinsertados, porque te sientas con ellos y los miras a los ojos y les encuentras toda la tristeza y el dolor que te llega a intimidar, pero empiezan a contarte sus historias, eso te parte el alma. Ahí cambia mucho tu forma de ver, porque son guerrilleros que también son víctimas de todo el conflicto.  

Una de las que más me impactó fue la historia de una chica que nació en uno de los frentes de las Farc. Ella nació y creció allí, por lo que la formaron con la creencia que todos los que están fuera de las Farc son los malos y que ellos son los que valen la pena. Ella me decía: “Cómo quieren que crea en ustedes si ustedes son los que nos hacen todo el mal”. Realmente fue dolorosamente revelador ese encuentro con ella.

- ¿Con sus hijos habla de esos temas?

Es un proceso complejo pero necesario para hablarles poco a poco de este tema y las realidades de niños que les ha tocado llevar un arma al hombro. Ellos lo que no entienden por qué la gente es mala, y hay que explicarles que es cuestión de oportunidades y que les ha tocado vivir en situaciones extremas que al final todo se resume en la falta de amor.

- ¿Cómo ve el panorama de la música en Colombia?

Me fascina “Monseiur Periné” me parece brutal, Catalina es de otro mundo. También lo que hace “Bomba Estéreo” es diferente y contundente, además lo que está haciendo “Diamante Eléctrico” es otro paso para el rock colombiano.

También el tema de los conciertos es clave, porque uno se va educando a través de lo que ve y escucha.

- ¿Y el próximo año?

Empiezo a grabar. En enero empiezo con algunas cosas en el estudio pero el disco me tomará casi la mitad del 2016.

*Bogotá | Colprensa