Más venezolanos llegan a Colombia desde Ecuador huyendo del coronavirus

Miércoles, 22 de Abril de 2020
Migración Colombia calculó que 11 mil venezolanos residen en Nariño, de ellos un 60 por ciento en condición de irregulares.

Una verdadera emergencia humanitaria está por registrarse en las ciudades de Pasto e Ipiales, en el departamento de Nariño, por cuenta de cientos de ciudadanos venezolanos que llegan a diario a estas localidades huyendo del coronavirus y con la ilusión de encontrar ayuda para retornar a su país.

Desde hace una semana están regresando migrantes de manera paulatina procedentes de Quito y Guayaquil, en el vecino país, e incluso desde Perú, a quienes se suman centenares que viven en los municipios de Nariño. El martes desde las 8:00 de la mañana, el atrio de la Gobernación de Nariño empezó a ser ocupado por estas personas.

Mario Benavides, funcionario encargado de la oficina de emergencia por COVID-19 en el departamento, expresó que “es una batalla diaria en los pasos de frontera, intentamos bloquear el ingreso de una u otra manera, pero debido a la complejidad de la zona es una situación muy complicada. Hemos pedido ayuda a todas las entidades a nivel nacional y al final es como si dijeran a los municipios defiéndase como pueda”.

Se conoció que ha sido difícil la adecuación de albergues, puesto que Migración Colombia ha recomendado no instalarlos debido a la gran cantidad de migrantes que llegarían, lo cual sería incontrolable. “No podemos dormir debido a este problema, toca solucionar con el poco presupuesto del departamento. Hemos solicitado que se realicen las repatriaciones vía aérea, pero han sido negadas por la Cancillería y Migración, por eso recurrimos al transporte terrestre”, agregó.

Problemas en los viajes

En este caso, se han reportado varios inconvenientes al paso por las diferentes cuidadas y pueblos como lo ocurrido hace 15 días cuando fueron enviados 6 buses con 244 venezolanos procedentes de Ipiales y Pasto hacia Cúcuta, “a pesar que van sellados, en varios lugares el paso de los autobuses es toda una odisea, muchos tiene dispuesto un cerco sanitario, como lo anunciaron en Cali, parece que lleváramos el virus, pero no es así, las personas antes de salir se les hace un control, por eso queremos la colaboración durante el recorrido hasta llegar a Cúcuta”, comentó Benavides.

Según el venezolano Antony Antides, quien llegó desde Cucay a una hora de Guayaquil en el Ecuador, desde hace un mes empezó a caminar hasta llegar a Ipiales, donde ingresó por una trocha, “por los menos llegarán unos mil compañeros, varios vienen caminando y otros son traídos por buses y dejados en Tulcán, allá no nos quieren, y tampoco nosotros queremos estar allá porque nos contagiamos”, dijo Antides, el cual afronta el mismo caso que Brigitte, la cual salió desde Quito hace 8 días hasta llegar a la frontera donde ingresó a Ipiales por un paso ilegal,  “Cuando pasamos a Ipiales nos abordó la Policía, en la noche nos dejó en un hotel, luego Migración Colombia nos chequeó hasta que escapamos y llegamos a Pasto. Queremos ayuda del gobierno venezolano, tengo mi casa en Táchira y esperemos que allá mejoren las cosas”, dijo Brigitte.

En Nariño la situación no es menos dramática, unos 50 migrantes venezolanos entre ellas dos embarazadas, partieron a pie el pasado sábado desde Llorente en Tumaco, hasta llegar a Pasto el martes en horas de la mañana. Carli Motoa de 19 años de edad tiene 8 meses de gestación, “estamos pasando momentos muy difíciles debido a la pandemia, no hay trabajo y para nosotras, tampoco llegan ayudas, queremos retornar a Venezuela y esperar que la situación sea un poco mejor”, dijo Mailin, natural del estado de Cojedes al oriente de Venezuela, “preferimos caminar día y noche y no subirnos a un bus en el cual no tenemos garantías, preferimos caminar y no contaminarnos de coronavirus” dijo Carli.

José Capote, uno de los líderes migrantes hasta ayer tenía un listado de 200 personas solo de Pasto, 60 de Llorente, 10 de Sandoná y 30 de Imues quienes querían retornar, sin embargo, se calcula que solo en la capital de Nariño hay pendientes 600 personas listas a retornar a Venezuela, “falta ayuda necesaria para todos, esperamos que haya colaboración en el tema del transporte y la alimentación puesto que todos se complica en las localidades, estamos aguantando hambre”, dijo Capote. En este caso hasta la tarde del marte se realizaba la gestión por parte de la Gobernación de Nariño para el retorno de 360 venezolanos.

De otro modo, unos 110 haitianos están varados hace más de un mes en Pasto, Francisco Makanaki uno de los líderes dijo, “ya no tenemos dinero para la comida y el hotel, queremos llegar a Medellín y luego seguir a Panamá, la idea es arribar hasta Norteamérica, pero quedamos en la mitad del camino”, dijo Makanaki, quien no recibió ninguna respuesta por parte de funcionarios de la Gobernación.

Migración Colombia calculó que de 11 mil venezolanos residen en Nariño, de ellos un 60 por ciento en condición de irregulares. De igual forma, el costo por bus que viaje con migrantes desde Ipiales hasta Cúcuta se estima en 7 millones de pesos.

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Colprensa
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