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Prevención, la clave para que tragedias como la de Mocoa no se repitan

Lunes, 3 de Abril de 2017
El presidente Juan Manuel Santos desmintió el domingo que se pueda presentar otra avalancha.

La tragedia que enluta a Mocoa, tras la avalancha de la madrugada del sábado pasado, que deja 265 personas muertas, se podría repetir en más de 500 municipios del país que tienen algún grado de riesgo de alerta por deslizamiento, y de ellos 182 con amenaza mayor, pues sus ríos tiene alertas de Naranja a Roja.

Quiere decir, que si las autoridades locales y regionales no adoptan medidas urgentes, podrían presentarse avalanchas y deslizamientos en los municipios ribereños del río Cauca, en sus cuencas media y alta; y del río Magdalena, en su cuenca media. Los departamentos que eventualmente podrían afectarse por estos fenómenos naturales son Cundinamarca, Antioquia, Valle, Cauca, Tolima, Eje Cafetero, Putumayo, Nariño y Magdalena.

Tras la emergencia que hoy afecta a Colombia entera por la tragedia en Mocoa, algunas entidades recuerdan que desde hace ya varios años se ha venido insistiendo en la necesidad de adoptar planes de prevención y mitigación.

Por ejemplo, Luis Alexánder Mejía, Director de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonía (Corpoamazonia), afirma que “la naturaleza es cíclica”, y recuerda que una avalancha similar a la de este sábado se había presentado en la capital del Putumayo, aunque en menores proporciones.

“En un sobrevuelo, el sábado pasado, se pudo determinar el uso inadecuado en los cauces de los ríos Sangoyaco, Mulato y Mocoa. Los tres ríos pasan por el centro de la ciudad, lo que ocurrió es similar a lo que ocurrió hace 50 años, cuando la Mocoa no estaba tan poblada”, dice el directivo.

No obstante, el propio presidente Juan Manuel Santos desmintió el domingo que se pueda presentar otra avalancha, pues así lo determinaron los expertos luego de sobrevolar el cauce de los tres ríos con ayuda de equipos especiales de la Fuerza Aérea.

Sin embargo, en junio de 2016 el Departamento Nacional de Planeación había advertido del aumento de precipitaciones súbitas en el departamento de Putumayo.

“Por la temporada de lluvias, los departamentos más susceptibles a deslizamientos y avalanchas son los del suroccidente colombiano: Tolima, Huila y Putumayo”, por ello la entidad recomendó “activar los planes de contingencia para paliar los efectos de posibles temporadas invernales”.

Para ese momento, según el DNP, “18 Gobernaciones no han cumplido los planes de contingencia”, entre ellos justamente el de Putumayo.

A ello se agrega que Ómar Franco, director del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), explica que al mayor nivel de precipitaciones en Putumayo se suma la vulnerabilidad de la población.

“El mal uso del suelo, la pérdida de cobertura vegetal, la falta de monitoreo de las fuentes hídricas, la falta de alistamiento, de limpieza de micro cuencas, la falta de medidas de prevención, la ausencia del Plan de Ordenamiento territorial, etc, son elementos que empeoran la situación”, sostiene.

Franco afirma que lo de Mocoa “se puede volver a presentar en cualquier parte del país si no se toman en cuenta estas medidas de prevención, los boletines y las alertas que se están emitiendo, y las medidas sobre ordenamiento de territorio, deforestación en las micro cuencas, etc.”.

De hecho, el director del Ideam señala que la entidad entrega a todas las entidades que forman parte del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, hasta cuatro botellones diarios sobre la situación climatológica de cada Departamento.

Deforestación

Franco señala que la tasa de deforestación anual de Colombia es de 120.500 mil hectáreas, y el Putumayo es una de las cuatro regiones del país con mayor deforestación.

“En Mocoa tenemos pérdida de 50 hectáreas de cobertura forestal al año. Entre menos bosque más vulnerabilidad por deslizamiento, pérdida de cobertura, aumento progresivo de la erosión, eso nos da cuenta del grado de deterioro del terreno”, advierte el funcionario.

La deforestación, según los expertos, es el mayor generador de aumento los caudales de los ríos, como sucedió con el Mocoa, el Sangoyaco y el Mulato, en la capital del Putumayo, que por falta de cobertura no pudieron contener el desbordamiento.

En ese sentido, el director de Copoamazonía sostiene que “cuando quitamos la cobertura vegetal, la tierra se impregna de humedad y con el agua de lluvia se causan estragos”.

Paradójicamente, la ganadería extensiva y los cultivos ilícitos, son dos de las principales actividades responsables de esta situación

Un reciente estudio del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas Sinchi, señala que la región noroccidental de la Amazonía, en donde se ubican los departamentos Caquetá, Putumayo, Guaviare, parte de Nariño, Cauca y sur del Meta “es la zona más transformada por las actividades humanas, en particular la ganadería extensiva irresponsable”.

Esa zona, según el Sinchi, pasó de tener 3.286.798 hectáreas de frontera agropecuaria en 2002 a 4.865.053 en 2016, es decir 1.578.255 hectáreas más. 

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Colprensa
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