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Retos de la nueva cúpula en el país

Miércoles, 12 de Diciembre de 2018
Tendrán que hacer frente a situaciones complejas que no menguaron con los acuerdos de paz.

El país que recibe la nueva cúpula militar y de policía, anunciada por el presidente Iván Duque, tendrá que hacer frente a situaciones complejas que no menguaron con el Acuerdo de paz con Farc.

Otros grupos armados organizados, fortalecidos en los últimos dos años, aprovechan las economías ilegales. El Eln, el Epl, el Clan del Golfo y las disidencias han aumentado los cultivos ilícitos (ya llegaron a 171.000 hectáreas, según Naciones Unidas). Y además, siembran minas antipersonal, por lo que ha aumentado 245 % el número víctimas por estos explosivos en lo que va de 2018, la mayoría civiles, según Miguel Ceballos, Alto Comisionado para la paz.

Los objetivos de alto valor siguen ahí: alias “Guacho”, “Gentil Duarte”, “Iván Mordisco” y “Cabuyo”, de las disidencias de las Farc, ponen en jaque a gran parte del país. El Eln continúa secuestrando, generando temor en las zonas donde opera, y hasta una guerra le declaró al Epl en Catatumbo. Además, está el Clan del Golfo, que aunque pidió la ley para su sometimiento no se ha acogido.

“La Policía tiene el reto enorme de desarrollar una política de lucha contra el crimen organizado, que se ha vuelto más violento y aumentan los homicidios en las zonas que tienen en diputa. Las Fuerzas Militares, por su parte, tendrán que combatir al Eln que tiene una gran capacidad terrorista y debe redefinir su involucramiento en la lucha contra el narcotráfico”, aseguró Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para Análisis del Conflicto (Cerac).

El empalme

“Haremos una transición institucional, como debe ser, sin precedentes, porque aquí no se trata de momentos de dolor ni tristeza, sino de una transición institucional, donde los comandantes les transfieren a sus sucesores ese acompañamiento y esa misión de sacar adelante el Plan Bicentenario”, dijo Duque. El Plan fue diseñado por el general Alberto Mejía, por lo que se prevé un empalme tranquilo.

El coronel (r) Jhon Marulanda celebró la decisión. Aseguró que fue muy pensada y que el Gobierno no aceptó presiones externas.

Hay que recordar que desde que inició el mandato del presidente Duque, varias personas al interior de su partido, entre ellas los senadores María Fernanda Cabal y Ernesto Macías, le pidieron cambiar la cúpula militar, por considerarla “inútil”.

Aunque resultados se han dado. Durante el 2018 el Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES) afectó a 19 de los 52 objetivos de alto valor establecidos por el Ministerio de Defensa.

“Hay que rendirle un tributo al desempeño de los militares que se van, porque dejan el país en medio de una transición a un escenario de un conflicto menos intenso”, recordó el general (r) Rafael Colón.

Y es que la cúpula saliente fue ascendida en medio de los diálogos de paz con la guerrilla de las Farc y fue la encargada de darle forma al llamado postconflicto.

Los troperos

A primera vista podría creerse que quienes fueron designados tiene más experiencia académica y de inspección militar que de operación táctica en terreno, sin embargo, eso no es del todo cierto.

Los generales Navarro y Martínez comandaron la Fuerza de Despliegue Rápido y de Tarea Omega, respectivamente, en las que se combatió fuertemente a la insurgencia, especialmente a las Farc, en medio de la espesa selva, lo que les permitiría comandar a hombres y mujeres de la fuerza contra las disidencias y el Eln, importantes en el Plan de Guerra que presentará el martes el presidente Duque.

De Martínez cabe recordar que estuvo envuelto en un escándalo por cuenta de una investigación del Grupo de Transparencia del Ejército, que halló irregularidades en el manejo de recursos cuando estuvo al mando de la IV Brigada, y que hombres a su mando han estado involucrados en falsos positivos.

El general Rueda estuvo al frente de los comandos aéreos de combate y el vicealmirante Ramírez es fuerte en inteligencia, y su relación con el Comando Sur de Estados Unidos, puede facilitar el intercambio de información en la lucha contra el narcotráfico. Por su parte, el general Atehortúa, cercano al general (r) y exvicepresidente Óscar Naranjo, es experto en inteligencia, tan necesaria para la desarticulación del crimen organizado.

Por eso, el general Colón manifestó que “los nuevos comandantes conjugan las habilidades de la fuerza militar moderna, son estudiosos del conflicto armado, han comandado tropas en los momentos más difíciles de la guerra, contra el narcotráfico, las guerrillas y el crimen organizado”.

A lo que Marulanda agregó: “esto es un esfuerzo para que haya menos condescendencia política con el gobierno y más empeño en las operaciones militares, que finalmente es lo que garantiza la seguridad ciudadana”.

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Colprensa
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