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Riña entre venezolanos deja un muerto y un detenido

Miércoles, 12 de Diciembre de 2018
Por ventas en un semáforo. 

A sus 23 años, Jasenque de Jesús Carrasquero Corromoto había emprendido una nueva vida en busca de un mejor futuro y oportunidades. 

Como muchos de sus compatriotas, dejó su ciudad natal, Barinas, Venezuela, y hace aproximadamente seis meses llegó con su esposa a vivir al área metropolitana de Bucaramanga.

Quienes lo conocían aseguran que este joven se ganaba la vida en los semáforos de la calle 42 con 33 carrera del sector de Cabecera. Allí vendía dulces, limpiaba vidrios, tejía sillas, entre otras actividades informales.

“Siempre llegaba por ahí a las 9:00 o 10:00 de la mañana. De todos los venezolanos que se ubican aquí, Jasen era como el más tranquilo. Se la pasaba por acá con la esposa, se la rebuscaban”, manifestó un ambulante de la zona.

Sin embargo, la vida de este inmigrante tuvo su fin a las 9:25 de la noche, tras verse involucrado en una riña con un compatriota suyo, paradójicamente también procedente de Barinas.

De acuerdo con el relato de testigos del hecho, Jasenque de Jesús le habría hecho un reclamo a Juan Alberto Montero Alvarado, como fue identificado el presunto agresor, por ocupar el mencionado semáforo.

En respuesta, se generó un intercambio de palabras entre los dos sujetos, que poco a poco subió de tono hasta terminar en agresiones con piedras y cuchillos.

“El muchacho que se murió como que le atinó una pedrada al asesino, por eso Juan Alberto habría sacado un cuchillo y se lanzó contra Jasenque, como con la intención de abrazarlo, pero le clavó el chuzo en la parte izquierda de la espalda”, agregó el testigo, versión que concuerda con la entregada por la Fiscalía durante la audiencia.

Tras la agresión, la víctima les dijo a los presentes “me apuñaló”, mientras se desgonzaba. Pese a que al sitio arribaron paramédicos, nada pudieron hacer por él, pues ya no tenía signos vitales.

Entre tanto, el agresor emprendió la fuga, pero de cerca era perseguido por un grupo de venezolanos. La persecución quedó registrada en video.

La captura

Una vez la Policía fue alertada de lo ocurrido, un grupo de uniformados llegó hasta una droguería localizada en la carrera 27A con calle 40, en donde la comunidad había alcanzado y arrinconado al señalado homicida.

Las manchas de sangre en la ropa, la gorra y un brazo de Juan Alberto lo ubicaban en el lugar del crimen como el presunto atacante.

Por ello, los agentes lo capturaron y será imputado por el delito de homicidio. No obstante, el arma blanca no fue hallada.

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Colprensa
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