Formulario de búsqueda

Por: Gustavo Gómez A.
Martes, 12 Febrero 2019 - 1:00am

De las plumas de escribir

La pluma de ave servía para escribir en pieles de cabra o de ternero, de tigre o de león. 

(Para Edgardo, con nostalgia de vino)

Sucedió hace muchos, muchísimos años. Los que escribían, porque no todo el mundo escribía, lo hacían con plumas de ganso o de pisco o de pajuil, o qué se yo. Le arrancaban la mejor pluma al animal, la untaban de tinta y  ¡a escribir!, se dijo. La tinta la hacían con mezclas de hierbas, y con esos menjurjes los escritores se bandeaban para escribir sus obras, porque los aficionados a la escritura no se paran en pelos: escriben en lo que sea, lo que sea y con lo que sea. Y a la hora que sea. Los escritores son unos tipos raros, dije yo alguna vez.

La pluma de ave servía para escribir en pieles de cabra o de ternero, de tigre o de león. La piel de cerdo no la usaban para estos menesteres de cultura, porque la necesitaban para los chicharrones. Generalmente usaban cuero de cabra, pues era más fácil matar un caprino que un tigre o un león.

Pero un poco más atrás, en lugar de cueros, usaban las piedras. Con un cincel y con un martillo iban grabando en lajas o piedras planas la carta o el mensaje o el texto que quería escribirse. Los Diez mandamientos, por ejemplo, fueron escritos en piedra. Cuarenta días con sus noches, duraron Jehová y Moisés, en ese oficio. Jehová dictaba y Moisés copiaba. Como Moisés no era muy ducho para la ortografía, el Señor tuvo que corregirlo muchas veces y, a falta de diccionario, tuvieron que inventar algunos signos y hasta letras. 

Entre otras cosas, se cuenta que cuando Moisés bajó de la montaña, encontró a su pueblo entregado al vicio y a la pernicia, por lo cual se le voló la piedra, que fue a dar contra un peñasco y se partió. Desde entonces quedó el refrán de “le sacaron la piedra” o “se le voló la piedra”. Moisés tuvo que arreglar la piedra rota, así como otros tienen que arreglar los platos rotos.

Con el invento del papel, se pasó al lápiz y a otra clase de plumas, las llamadas en algún tiempo “plumafuentes”, consistentes en una pluma metálica con un dispositivo que se llenaba de tinta. Para los estudiantes había otras plumas más sencillas que se podían ir impregnando de tinta. Así muchos de mi generación aprendimos vocales y consonantes. La tinta se llevaba en un frasquito, en la mochila de los libros. Cuando no había plata para los cuadernos ni para la tinta, se usaba la pizarra.

En la época moderna inventaron los lapiceros, bolígrafos o kilométricos, fáciles de cargar y de recargar. Sin embargo, hay gente que quedó aficionada a las plumas. Y dicen que todavía en estas épocas hay escritores que prefieren escribir a mano pero con plumas de gallina.

Lo más avanzado en tecnología, lo máximo en guaracha, son los procesadores de palabras, los computadores y ahora los celulares, que sirven para todo.

Pero las plumas estilográficas se siguen usando y se siguen vendiendo en todas las papelerías. Las hay de todo precio, de todo estilo y de toda distinción, y sirven en navidad para mostrar el aprecio que se le tiene al amigo, al colega o al compañero.

En noviembre pasado un amigo me prometió una pluma estilográfica. Como soy uno de los aficionados a ellas, a las estilográficas, le di las gracias, lo abracé y lo invité a un vino. Sólo uno, porque yo vivo alejado de todos los vicios. Y hasta me tomé el atrevimiento de decirle que fuera de color rojo, porque aunque soy godo de raca mandaca, me gusta el color rojo.  En diciembre, me dijo “Ya te tengo la pluma prometida”. Volví a abrazarlo y lo invité a otro vino, pero la pluma todavía no llegaba. En enero me llamó y me dijo: “Aquí tengo tu pluma”. Esa vez, ni lo abracé, ni le di las gracias, ni le ofrecí el consabido vino. Entonces sacó de su bolso el estilógrafo rojo y, emocionado, lo puso en mis manos, que temblaban también de la emoción.

Esa tarde quise ofrecerle no un vino sino una botella, pero se negó porque salía de viaje ese mismo día. Se fue, trasladado de su empresa hacia Valledupar, de donde es oriundo. El tipo es abogado, escritor, pintor de caricaturas y columnista de varios periódicos de la costa. Pero sobre todo es muy buen amigo. Tan bueno, que me regaló una estilográfica, algo que ninguno de mis tantos amigos me ha hecho. 

Cada vez que ahora escribo a mano, me doy mis ínfulas, saco con ceremonia especial la pluma roja, la dejo ver para que los demás me envidien y pasen saliva. Cada vez que la uso, recuerdo a mi amigo y me dan ganas de abrazarlo y de invitarlo a toda una noche de vino, rodeado de sus amigas, que las tiene, como mi pluma, muy buenas y muy bonitas. Pero todo se me va en nostalgias, porque uno a esta edad, “ni gallina que le den”, según el decir de otro amigo poeta. Y ni siquiera más de un vino. 

Publicidad

Comentarios

Publicidad

Publicidad
Colombia
Artículo

“Son más efectivas las sanciones sociales que las legales”

Según la Procuraduría, en el diseño de Hidroituango hubo descuido e improvisación.

Colprensa
Mundo
Artículo

Papa convoca primera cumbre sobre abusos

La histórica reunión sobre pederastia se celebrará del 21 al 24 de febrero.

AFP
Publicidad
Colombia
Artículo

Pablo Catatumbo comparecerá ante la JEP

Fue llamado para rendir su versión voluntaria sobre secuestros en el país.

Colprensa
Colombia
Artículo

Procuraduría apoya el empleo por meritocracia en el país

En la actualidad, de 16 convocatorias para proveer cargos públicos, 7 se encuentran suspendidas.

Colprensa
Publicidad
Cúcuta Deportivo
Galería de imagenes

Así se vivió el juego Cúcuta-Bucaramanga

El clásico oriental se cumple en el estadio General Santander.

Juan Pablo Bayona

Cúcuta le ganó a los ‘leopardos’ del Bucaramanga 3-2

En tiempo suplementario, el equipo motilón gana el clásico oriental en el estadio General Santander.

Juan Pablo Cohen / La Opinión
Publicidad
suscripciones
Publicidad
Mundo
Artículo

Destruyen bomba de II Guerra Mundial que obligó a evacuar 1.800 personas en París

El artefacto pesaba más de 500 kilos y tenía una carga explosiva de 250 kilos.

Archivo
Colombia
Artículo

Masacre en Aguachica, el mismo día que la de Cúcuta

Este sábado fueron asesinadas cuatro personas en una cancha en Cesar y cinco en una casa de la capital de Norte de Santander.

Colprensa
Publicidad
Región
Artículo

86 especies ícticas y 26 nativas afectadas por derrame en Teorama

Continúan las labores de limpieza del río Catatumbo, tras el atentado al oleoducto.

Mario Franco
Fútbol
Artículo

En Italia, club de fútbol en grave crisis pierde 20 a 0

De la tercera división, el Pro Pacienza inició el partido con siete jugadores.

La Gazzetta dello Sport
Publicidad


Es el primer portal gastronómico de Norte de Santander, donde se resalta lo mejor de los sabores regionales, nacionales y mundiales.
Nuestros suscriptores cuentan con su propio espacio con privilegios y beneficios. Aqui puedes hacer parte de este selecto club.
Un espacio dedicado a las variedades y lo más impactante del mundo del entretenimiento. Encuentre aquí los personajes e historias.
La labor investigativa de nuestro equipo periodistico se congrega en esta sección dedicada a mostrar a profundidad y con más detalles de los hechos.
En este espacio nuestros clientes podrán promocionar su negocio o encontrar una propuesta que se adapte a sus necesidades.