La Opinión
Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
Primero Colombia, presidente
¿Qué va a pasar ahora después del espectáculo mediático del pasado 23 de febrero?
Viernes, 1 de Marzo de 2019

Los últimos días han sido cargados de show y circo por lo que sucede en Venezuela. La situación caótica que vive Colombia en muchos frentes como orden público, salud, desigualdad, y poca acción del gobierno nacional se han visto eclipsados por la estrategia de llevar ayuda humanitaria a los hermanos venezolanos. Sin embargo, mas allá de lo chévere que pueda ser ir a un concierto internacional la realidad para la frontera de Norte de Santander y Cúcuta era previsible en lo siguiente:

1. El presidente Duque parece más preocupado por su popularidad e imagen en las encuestas que por la solidaridad con los hermanos venezolanos. Me explico, si de verdad el valor moral de la solidaridad fuese el fin primordial del presidente, habría trabajado en esos tres días que estuvo en Cúcuta por buscar políticas públicas claras y medibles para ayudar a nuestra región fronteriza de los efectos negativos que vendrían por tratar de introducir la ayuda humanitaria.

De este primer punto surgen otros interrogantes: ¿qué va a pasar ahora después del espectáculo mediático del pasado 23 de febrero con Cúcuta y Norte de Santander ahora que tenemos frontera cerrada?, ¿cuáles mecanismos institucionales y financieros vendrán para nuestra región en aras de paliar la crisis económica que vive Venezuela y que ha implicado un deterioro de la capacidad productiva y de generación de empleo formal en nuestra región?, ¿qué inversiones van a hacer en nuestra región en los próximos cuatro años considerando que en la propuesta del plan de desarrollo presentado por su gobierno el Norte de Santander y Cúcuta no figuran con condición especial de apoyo?.

2. Si la ayuda humanitaria se la hubiesen dado a la Cruz Roja Internacional cumpliendo con los principios del derecho internacional (humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia) y teniendo en cuenta lo que establece la Resolución de la ONU 46/182 en lo que respecta al alcance de la acción humanitaria, se habría podido de seguro ingresar esta ayuda para la subsistencia humana de los hermanos venezolanos, evitando que se produjeran heridos y muertos por ese choque con el régimen dictatorial de Maduro.

3. El uso y respeto del Derecho Internacional debe ser la premisa de todo gobierno. No es recomendable para ningún gobierno “moralizar” o fungir de juez internacional frente a lo que sucede en otro Estados. Más aun cuando sin pudor no se había descartado en ese momento del concierto una posible ayuda de Colombia para una intervención militar en Venezuela. Eso presidente es jugar con candela y creo con todo respeto que nuestro país tiene problemas graves para andar corrigiendo los de los demás. Recuerde por ejemplo lo que pasa en el Chocó, Cauca y Norte de Santander en los temas de orden público y pobreza.

4. Nunca un presidente salvo una agresión inicial contra Colombia debería dejar abierta la posibilidad de prestar el territorio para eventuales intervenciones militares, menos aún sin el concierto del Congreso de la República, la ONU y sobre todo de la comunidad internacional. Los efectos colaterales de una guerra en vidas, desplazamiento y pobreza podrían ser devastadores para los colombianos en especial para las zonas de frontera.

5. Finalmente, debe seguir la presión diplomática y democrática sobre el régimen dictatorial de Maduro auspiciando un diálogo serio, con condiciones verificables por la comunidad internacional en aras de lograr una salida política y la necesaria transición democrática en este país. La idea de intervención por más que pueda sonar atractiva en principio jamás resolvería la crisis política, económica y cultural que vive Venezuela.

Temas del Día