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Una hoja de ruta para el cambio
Debemos entender los PDET como un compromiso de nación. El objetivo de la implementación, además de promover el desarrollo social y económico, es un concepto de seguridad.
Martes, 1 de Octubre de 2019

Una de las más sentidas necesidades de Colombia es cerrar las brechas que se han agrandado históricamente, en detrimento de miles de compatriotas que habitan los 170 municipios más golpeados por la violencia y la pobreza, y cuya condición exige acciones serias, bien planificadas y oportunas en el tiempo. 

Se trata de territorios que han sido azotados por las economías ilegales, el abandono del Estado, la presencia de organizaciones criminales, y las dificultades de acceso a la justicia y al desarrollo productivo. 

El Gobierno del presidente Iván Duque, a través de la política de Paz con Legalidad, asumió el compromiso de transformar las condiciones de vida de más de 6.6 millones de personas que habitan esos territorios, con la certeza de que las violencias allí generadas, seguirán golpeando a los más débiles y se extenderán a las ciudades, si no se actúa con compromiso para abatir la pobreza, castigar la corrupción, mejorar la productividad, reducir la informalidad laboral y empresarial y generar oportunidades para todos. 

Fue necesario articular los instrumentos de planeación, para incluir una hoja de ruta como herramienta para impulsar la política de estabilización denominada Paz con Legalidad. Por eso, en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad”, se determinó el esquema de inversiones en 16 territorios o subregiones denominados PDET. Son los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial, que tienen como finalidad la transformación estructural del campo y el ámbito rural. 

Son la Hoja de ruta para el cambio. Son un componente de la Reforma Rural Integral, articulados con los Planes territoriales en municipios priorizados en la búsqueda del relacionamiento equitativo entre el campo y la ciudad. 

De 37 billones de pesos previstos para la implementación en el Plan de Desarrollo 2018-2022, más de 20 billones se asignaron a las zonas donde avanza la construcción de los PDET. 

Son acciones previstas a 10 y 15 años. Ya empezamos. 

Debemos entender los PDET como un compromiso de nación. El objetivo de la implementación, además de promover el desarrollo social y económico, es un concepto de seguridad. Si cerramos esas brechas que mencionábamos al comienzo, habrá menos riesgos de que esas violencias del pasado vuelvan a alcanzar niveles alarmantes. 

Los PDET son salud, educación, vías terciarias, acueductos, redes de energía, alcantarillado, conectividad, deporte. Son el camino para que vivamos escenarios en que no se trunque la vida ni se asesinen esperanzas. Se trata de construir un país con mayor equidad, donde todos tengamos oportunidades. Los PDET son ese cambio que miles de colombianos han esperado durante años. 

Consejero Presidencial para la Estabilización y la Consolidación 

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