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Ahora sí, a ordenar la casa

Sábado, 24 de Septiembre de 2016
Las amenazas que tiene la paz en Colombia son muchas: la inequidad social, la tenencia de la tierra, el Eln.

Lo mejor que tiene el plebiscito hoy es que faltan 8 días para su votación y esta película termina. Los excesos en las que incurren las dos campañas terminan fastidiando a cualquiera: hoy prendemos el televisor, la radio, abrimos el computador, nos suena el celular y encontramos slogans por el SÍ o por el NO que resultan exagerados en sus mensajes. Por ejemplo, hay una propaganda que no logro entender aún:  “Si quiere a Timochenko de presidente, vote por el Si”. No creo que el líder guerrillero llegue a la Presidencia por la vía electoral como sucediera con Pepe Mujica en Uruguay o Dilma Rousself en Brasil; de hecho, mucha gente va a votar por el Sí, pero no para que el líder guerrillero llegue a la Presidencia. Otras, como toda la propaganda que hace el Gobierno por televisión en la que aparecen campesinos expresando un mensaje sobre como será el momento en que cultivarán sus propias tierras, resulta hasta cándidas, algo risibles y hasta con algo de surrealismo. 

Pero eso somos nosotros, impredecibles, demasiado emotivos en nuestras expresiones, pasamos fácilmente de un extremo a otro, como sucede con el mismo expresidente Pastrana quien en el 98 llegó a la Presidencia por un golpe publicitario al salir en una imagen con Tirofijo, prometiendo la paz y por ello ganó, y ahora, aparece como uno de los promotores del NO; aunque tiene sus razones válidas para oponerse, queda un poco más la sensación de tratarse de un tema de egos y vanidades que de realidades. Uno de los mejores escritos literarios que nos ayuda a entender todo lo que está pasando, y lo que seguirá sucediendo en América Latina, lo escribió el escritor mejicano Octavio Paz en el “Laberinto de la soledad ”, en el que se expresa que el gran problema de muchos de estos países, es que en el momento de nuestras independencias, las clases políticas de esos años si bien se separaron de España, lo cierto es que ellas no estaban preparadas para modernizar nuestras naciones. Seguimos con los mismos lazos feudales de 
hace muchos años, y por ello, dice el escritor, la mentira política se instaló desde nuestras primeras constituciones. 

Las amenazas que tiene la paz en Colombia son muchas: la inequidad social, la tenencia de la tierra, el Eln, las bandas criminales, la producción de la coca, son muchas; incluso lo que viene después del plebiscito será muy desalentador, cuando conozcamos los alcances y la profundidad de la reforma tributaria que nos va a tocar a todos. El gran problema que tiene la paz hoy en día es la crisis fiscal del Estado que es más profunda de lo que pensábamos, y que hace que para este año, y el siguiente, el crecimiento no esté por encima del 2.5%,  que ya es muy malo. Hoy en día se volvió un drama conseguir empleo. El problema cuando gané el SÍ es que muchas de nuestras zonas olvidadas como sucede con el Catatumbo, lo seguirán siendo, porque lo que menos tendrá el Gobierno es dinero para rescatarlas. Por eso, después del 2 de octubre cuando gane el SÍ, es que muchas cosas por razón de nuestra economía seguirán igual, o incluso peor.      

Por eso lo mejor que tiene el plebisicito hoy en día, es que ya no quedan sino 8 días, y después de esta campaña de excesos, con muchas mentiras de lado y lado, el presidente deberá, si puede, tratar de ordenar en algo la casa porque la encuentra con un mensaje de paz en las urnas, pero con un descuadre fiscal tan grande que de pronto hace que la paloma de la paz se vaya muy rápido.