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América Latina convulsionada

Domingo, 18 de Julio de 2021
América Latina está convulsionada, los efectos de la pandemia comienzan a pasar su cuenta de cobro desde Argentina.

Con lo que vemos por estos días, resulta cierta aquella evidencia de que con la pandemia la región más afectada en el mundo será América Latina en los próximos años. Ahora estalló Cuba. Hace 10 días era Haití, si bien con un asesinato que cada día se parece más a aquella novela de Agatha Christie, “El asesinato en el Orient Express”, en la que después de un asesinato en el tren, el detective Hércules Poirot descubre que de una y otra manera, todos los pasajeros del tren estaban interesados en el crimen. Y a partir del martes, Colombia también podría volver a estar muy convulsionada. Se asegura que los denominados de “la primera línea”, que cada día se organizan a nivel nacional, con auxilios y respaldos no muy claros, llegarán a Bogotá el martes, igual que la Minga Indígena y las protestas en el país pueden volver a estallar.

América Latina está convulsionada, los efectos de la pandemia comienzan a pasar su cuenta de cobro desde Argentina, país en el que los niveles de pobreza llegan al 42 % de la población, muy similares a los de Colombia, pasando por un Brasil en los que el descontento de la gente frente a un presidente que llegó a desafiar la pandemia son evidentes, diferencias que el próximo año se definirán en las urnas con la pretensión de Lula da Silva de regresar a la presidencia. Y ni qué decir del Perú en donde después de un mes de elecciones, aún no se sabe quién es el presidente. Lo de Perú, Brasil y Colombia en las elecciones para los dos últimos que se definirán el próximo año, definirá el futuro político de América Latina, de un continente que oscila en los extremos, entre la polarización de la izquierda o la derecha. 

Hasta el momento, el principal efecto que le ha causado la pandemia a América Latina, es que se calcula que en el 2018, este continente por primera vez en su historia había logrado que la clase media fuera mayor que la franja de pobreza. Un gran logro social e histórico, que lamentablemente la pandemia se llevó. Cuba venía desde hace años con unas limitaciones retenidas de tiempo atrás. Ya no tiene a Venezuela que le de petróleo, el turismo disminuyó dramáticamente, Trump había profundizado los efectos del embargo y eso que se ve en la isla desde hace muchos años, en donde en los mejores hoteles se ven alimentos y lo mejor de la gastronomía mientras que mucha población hace largas colas para recibir una ración de comida, reventó a la gente y por ello las protestas que no se veían desde hacía muchos años. 

El futuro de América Latina es incierto. Las consecuencias económicas y sociales van a tener unos efectos políticos que podrán ser impredecibles. Aquí en Colombia se estima que en los últimos meses los empresarios en el país sacaron cerca de once mil millones de  dólares que tratarán de invertir en otros países, o en el peor de los casos, a tenerlos guardados a ver qué pasa. Cada día son más desoladoras las imágenes de negocios cerrados. Coincidíamos con un amigo que es lamentable ver la cantidad de locales cerrados en el Centro Internacional Tequendama de Bogotá, que años antes era uno de los puntos de negocios y comercio más importantes del país. 

A partir del martes habrá una especie de pulso político en Colombia, entre unos sindicatos que radicarán varios proyectos de ley que tratarán de recoger muchas de las peticiones, seguramente varias de ellas sin la posibilidad fiscal del país de ser atendidas, y con una “reformita tributaria” que apenas ayudará a paliar las necesidades más urgentes, y que de paso pone en evidencia otra realidad fiscal: el presidente que se posesione en el 2022 necesariamente llegará a presentar otra reforma fiscal. Más jodidos para dónde.