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Armas y votos en Banco de Arena

Miércoles, 16 de Marzo de 2022
Es difícil saber qué piensa la población de puertas para adentro.

El pasado domingo se instalaron dos mesas de votación en el corregimiento Banco de Arena, en la zona rural de Cúcuta. Fueron las mismas dos mesas instaladas en el 2018. La diferencia es que hace cuatro años votaron 298 personas, mientras que este domingo solamente llegaron 120 votantes. Una decepción para quienes calculan la democracia a partir del número de votos. No obstante, hay otra serie de eventos que podrían explicar las causas de la baja participación en esta parte de Cúcuta.

El primer evento fue el paro armado nacional realizado por el Eln entre el 23 y el 26 de febrero. Según los registros de Indepaz, en total se ejecutaron 65 acciones violentas en el país, siendo Norte de Santander el departamento más afectado. En Banco de Arena hubo dos hechos que alertaron a la población. Uno de estos fue la instalación de un paquete sospechoso junto a una bandera del Eln y el otro fue la instalación de un cilindro en la parte alta de un poste de energía. No se conoció si el cilindro contenía explosivos o simplemente fue un modo de amedrentar a la población.

A estos hechos, las autoridades no le dieron mayor relevancia: el ministro del Interior dijo que en el país no había paro, sino unas cuantas afectaciones, mientras que el alcalde de Cúcuta y el gobernador de Norte de Santander viajaron a Bogotá a realizar otras diligencias.

Dos semanas después, el pasado jueves 10 de marzo, se presentó una masacre en la que murieron cuatro personas. Sobre este evento son diversas la versiones que se han divulgado. Sin embargo, ese día fallecieron un pastor cristiano, un dirigente comunal y dos agricultores. En Banco de Arena, como en gran parte de la frontera, pasan muchas cosas, pero nadie conoce muy bien lo que ocurre.

Ahora, estos hechos no son aislados, hacen parte de un contexto de desplazamientos masivos y amenazas contra la población que viene agravándose desde julio de 2020, cuando cerca de cien personas tuvieron que dejar sus casas para protegerse. En septiembre de 2021 ocurrió una situación semejante luego de que un grupo de hombres armados llegara a la población y les diera unos minutos para que abandonaran el lugar. El último caso de desplazamiento se dio a conocer a principios de este año.

Esta serie de eventos podrían explicar la baja participación electoral en Banco de Arena el pasado domingo, no obstante, es difícil saber qué piensa la población de puertas para adentro. Quizá una de las razones sea la violencia y el temor que generan estos grupos armados. Aunque también es probable que una parte de las personas desplazadas en estos últimos dos años prefirieron no retornar y esto haya influido en los resultados. O también es posible que el número de votos o las mesas instaladas sea un asunto de menor importancia para las personas de Banco de Arena. Resulta entendible que las prioridades de una población que vive un continuo paro armado estén lejos de la contienda electoral, pues independientemente de cuál sea el candidato ganador, su suerte no dependerá de partidos o congresistas sino de los grupos que dominan estos lugares por medio de las armas y de la fuerza.

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