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Caballeros amarillos

Sábado, 31 de Octubre de 2015
En cuanto al taxímetro, creo que es otro elemento decorativo porque ni el usuario lo exige ni el conductor lo enciende en la mayor parte de los casos.

Con motivo de lo escrito en una de mis columnas, un ciudadano en representación de una asociación o grupo denominado “Los caballeros amarillos” hizo un comentario a través de mi correo personal en el cual aplaudía el hecho de haber censurado la actitud de algunos vigilantes que cobran mil pesos por llamar a un taxi de determinada empresa.

Con respecto a los dicha asociación, considero que es muy importante que un gremio de transporte genere acciones ciudadanas y rechace las prácticas que generan malestar. A la fecha no he visto pronunciamiento público alguno pero es hora de poner las cartas sobre la mesa.

Las zonas amarillas ilegales, los sobrecostos de las carreras, la competencia desleal al pagar dineros a los vigilantes y otros comportamientos que son de rechazo ciudadano deben ser objeto de análisis por parte de los expertos del volante y como prueba de los escrito, varias familias estarán molestas por los cobros aumentados de tarifas con motivo del día de los niños y es que históricamente las tarifas de las carreras se suben al acomodo de cada uno según la fecha que se celebre.

En cuanto al taxímetro, creo que es otro elemento decorativo porque ni el usuario lo exige ni el conductor lo enciende en la mayor parte de los casos.

Si de competencia se trata, han encendido las alarmas porque llegó la empresa internacional con plataforma UBER, el cual ofrece vehículos nuevos, aire acondicionado y excelente atención. No quiero decir que todos los conductores de taxi prestan deficiente servicio. Lo pretendo aclarar es que debido a las altas temperaturas, es de simple lógica que el usuario exija el uso del aire acondicionado puesto que en la mayor parte de de los casos, los taxistas manifiestan que está dañado y de ahí que el ciudadano prefiere otras alternativas.

Pensaría que la administración municipal en una próxima vigencia debería sumar el valor que se deriva del consumo de gasolina adicional por la utilización del aire acondicionado y sumarlo a la tarifa de tal manera que su incremento no se convierta costumbre y entonces tendríamos peor servicio a mayor costo.

Los “caballeros amarillos” no solo deben parecerlo sino serlo y así la demanda del servicio estaría acorde a las vaivenes de la frontera y su dinámica cultural, porque así algunos piensen que es mejor tener cerradas las fronteras para siempre, ese deseo se quedará solo en sus mentes porque tarde que temprano todo volverá a su estado natural, luego que se ajusten los procedimientos de lo que generó tan inesperada situación.