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Censo de motocicletas

Domingo, 13 de Septiembre de 2015
Cerrada la frontera, el paso de motocicletas quedó suspendido al igual que muchas actividades legales e ilegales.

Los conductores de motocicletas han sido, son y serán el dolor de cabeza de todos ciudadanos que vivimos en ciudades, que por diferentes causas aumentan su población de manera programada tal como se vivió hasta antes del 20 de agosto del presente año y ahora el nuevo grupo de compatriotas que han sido expulsados de las poblaciones fronterizas por circunstancias que a la fecha solo han dejado un inmenso sinsabor en muchas familias, las cuales por décadas vivieron en poblaciones vecinas.

Cerrada la frontera, el paso de motocicletas quedó suspendido al igual que muchas actividades legales e ilegales que forman parte del día a día limítrofe al que nos acostumbramos a vivir.

Dentro de la legalidad aparente, se han visto afectadas miles de familias que derivan el sustento de una modalidad no permitida formalmente y es representada por el mototaxismo.

Personas de ambos sexos y con alguna identificación en sus ropas, ofrecían el servicio de cruzar la frontera en este tipo de vehículo para escapar a las interminables colas que se formaban para ingresar a territorio venezolano.

Estas personas, residen en las poblaciones colombianas vecinas y muchas otras, en Venezuela por aquello de las ventajas cambiarias: cobrar en pesos y gastar en bolívares, ejercicio normal en una frontera que tan solo es observada cuando se presentan desórdenes por situaciones ampliamente conocidas.

La mayor parte de los conductores de esos vehículos son personas honradas, trabajadoras y su trabajo (mototaxismo) se constituía en el único ingreso de sustento familiar.

Las motocicletas utilizadas para el servicio son de matrícula venezolana en su gran mayoría y debido a que constantemente eran vigilados por la autoridad venezolana, los documentos de dichos vehículos se presume son de origen legal y por lo tanto atravesaban la frontera una y otra vez sin mayor contratiempo.   

Otras personas de ambas nacionalidades, ingresaban a nuestro territorio con motocicletas de origen desconocido y con matrícula venezolana. Estos vehículos son la herramienta perfecta para cometer ilícitos sin ser descubiertos porque se registran noticias que los delincuentes prefieren abandonar las motos antes de ser capturados porque entre otras cosas su valor es insignificante.

Entonces es el momento de saber cuántas motocicletas transitan en el Área Metropolitana y quien es su propietario permanente o provisional. Es decir, lograr saber quién es el conductor de una motocicleta evitaría molestias a los ciudadanos de bien los cuales estoy seguro no dudarían ni un instante en registrar su vehículo sea cual fuere su matrícula.

Es probable que muchas motocicletas no tengan el cambio de propietario de manera documental pero se trata de saber quién conduce la motocicleta y no la legalidad de la misma puesto que está demostrado que nada puede hacer la autoridad ante el inmenso número de motocicletas fantasmas transitando.

Por algo se debe empezar porque la gran mayoría de conductores de motocicleta son irresponsables conduciendo pero no son delincuentes y por eso, considero que debe hacerse un ceso a los conductores de motocicletas.