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Crónicas de la migración II

Colombia históricamente se ha caracterizado por una gran movilidad de población.

En la columna anterior les contaba sobre las experiencias humanas de la migración y se definió, desde las normas internacionales qué era migrar; estuve de cerca siempre analizando el fenómeno, pero a fin de año me enfrenté como nunca a esta dura realidad. Antes de contar qué fue lo que viví, hoy quiero mostrar algunas cifras y definiciones internacionales del fenómeno, por supuesto, difícil de medir cuantitativamente por la misma magnitud de la problemática.

Desde los desafíos de la ONU se planteó que los migrantes deben estar inmersos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y es que en la Agenda 2030 se reconoce por primera vez la contribución de la migración al desarrollo sostenible. 11 de los 17 ODS contienen metas e indicadores que son pertinentes para la migración o el desplazamiento.

El principio básico de la Agenda es "no dejar a nadie atrás” y esto incluye a los migrantes. La principal referencia a la migración en los ODS se establece en la Meta 10.7 que consiste en facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas, incluso mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas.

Algunos ODS también abarcan distintos aspectos de la migración como la trata de personas, las remesas y la movilidad internacional de estudiantes, entre otros. Cabe añadir que la migración es indirectamente relevante para otros objetivos.

En Colombia históricamente se ha caracterizado por una gran movilidad de población, que se registra en cuatro olas comprendidas en los períodos de la década de los años sesenta (la primera, mayoritariamente hacia Estados Unidos), la década de los años ochenta (dirigido a Venezuela, donde tuvo lugar la segunda), la década de los años noventa (en rutas hacia España, la tercera) y actualmente a diversos países como Estados Unidos, Canadá, Australia y Europa (la cuarta).

La emigración colombiana a Estados Unidos se produjo en los años sesenta y setenta, y se reprodujo en los noventa, especialmente por factores económicos ante las posibilidades de conseguir empleo y aumentar los ingresos y, en alguna medida, por razones políticas relacionadas con la amenaza de grupos armados al margen de la ley.

Estos migrantes, cuya mayor proporción son mujeres, se caracterizan por un nivel educativo alto, buen conocimiento del idioma inglés y en su mayoría provienen de clase media - alta. Hoy, esta cuarta ola está en aumento, muchos profesionales capacitados o la llamada “fuga de cerebros” se hace más evidente por la falta de oportunidades y por la inseguridad e inestabilidad política.

En cuanto a la emigración hacia España, a partir de 1998 aumentó considerablemente, lo que se explica en gran parte por la crisis económica de Colombia en los años 1998 - 1999, especialmente en ciertas regiones como el eje cafetero, así como por el atractivo que presenta el país europeo para integrar laboralmente al colectivo inmigrante y la facilidad idiomática de dicho país para los hispanoparlantes.

Actualmente, el colectivo colombiano en España constituye la cuarta nacionalidad más numerosa, precedida por la marroquí, la ecuatoriana y la rumana. Los colombianos en España se caracterizan por ser mayoritariamente mujeres, tener un nivel educativo medio y pertenecer a clase media y media baja.

La migración internacional en Colombia es un fenómeno creciente y heterogéneo cuyas causas y consecuencias están profundamente ligadas a la situación local y global. Hoy, ya no solo son profesionales sino con diversos oficios, las personas que prestan fuera del país servicios que garantizan medianamente un sustento y el envío de remesas a territorio colombiano.

Sábado, 11 de Febrero de 2023
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