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Desaprovechando oportunidades

Viernes, 5 de Agosto de 2016
Colombia es uno de los países líderes en  el  intercambio comercial.

Un  Tratado  de Libre Comercio (TLC)  es un acuerdo entre dos o más países, utilizado como estrategia  para  el logro  de  un  mayor crecimiento y desarrollo  económico.  Su relación preferencial  y  permanente genera  oportunidades  de empleo  y calidad de vida   de  la población  de  los países  integrantes. Es una manera de lograr sinergia  para mejorar los niveles de competitividad en un mundo globalizado cada vez más exigente

Por esta razón, tal vez, Colombia es uno de los países líderes en  el  intercambio comercial, el cual inició  desde  mayo de 1969 con la creación de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) integrada actualmente por Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú. En  1995 nace el  Grupo de los Tres (G-3),  conformado  por  Colombia, México y Venezuela, aunque Venezuela se retiró en 2006.   

Además de  los países integrantes de la CAN y  el G-3, Colombia mantiene en vigencia   tratados de intercambio comercial con:  Chile, Estados Unidos,  Unión Europea,  Canadá, Perú,   Mercosur, República de Corea, Costa Rica, Triángulo del Norte (El Salvador, Guatemala, Honduras) y EFTA (Suiza, Islandia y Noruega).   Hay expectativas  sobre los tratados comerciales suscritos  con     Israel, Japón, China y Turquía.

Luego de leer esta larga lista, donde de pronto se han pasado por alto algunos acuerdos,  cualquiera se puede imaginar  los enormes  logros alcanzados como fruto de las ventajas de estas enormes estrategias de integración y de contar con una moneda altamente devaluada. Pero contrario a lo esperado, los resultados, en su gran mayoría son negativos. Las ventajas  no se han visto registradas en las exportaciones, razón por la cual la balanza comercial, diferencia entre las exportaciones e importaciones, es considerablemente negativa. Esto es, estamos importando más de lo que exportamos.

En el año 2015, el déficit de la balanza llegó a 15.908 millones de dólares, el más alto de la historia,  correspondiendo a China el mayor volumen con 7.300 millones de dólares, seguido de Estados Unidos con 4.923 millones. Este año, la situación es vista con preocupación, pues hasta mayo la balanza negativa alcanzó los 5.434,3 millones de dólares.

Las razones son múltiples. Entre otras, la alta representatividad en las exportaciones de los minerales como el petróleo (56%),  el carbón y  el níquel,  cuyos precios han venido cayendo en los dos  últimos años debido  a la  baja  demanda. Aquí, si podemos decir: no queda otro camino que diversificarnos. Es la única manera de aprovechar las grandes oportunidades que hay en el mercado.