Determinantes en la reactivación económica

Miércoles, 17 de Febrero de 2021
El inicio del año escolar no presencial es una de las medidas más costosas desde el punto de vista económico y social.

Los cierres de los colegios y la ausencia de un ajuste fiscal y una reforma tributaria, serán dos factores determinantes que harán daño a la economía con un altísimo costo en su reactivación. El inicio del año escolar no presencial es una de las medidas más costosas desde el punto de vista económico y social. Carlos Sepúlveda Decano de Economía de la Universidad del Rosario afirma que no existe justificación alguna que sustente que el virus se detenga con esta medida.

Otra gran dificultad que trae el cierre de los colegios es que no todos los estudiantes tienen la posibilidad de manejar las nuevas condiciones, toda vez que carecen de las herramientas como computador, tabletas, o conectividad a internet para poder acceder a clases. Esta situación es más notoria en algunos colegios públicos y de zonas rurales, que no cuentan con dichos recursos. La UNICEF ha dicho “los niños y niñas no puden permitirse otro año sin escuela pues su capacidad de leer, escribir y realizar operaciones matemáticas básicas se ha deteriorado y esto implica que las habilidades necesarias para salir adelante en la economía del siglo han disminuido”.

Maribel Castillo, directora de Economía de la Universidad Javeriana de Cali afirma: “una de las soluciones para que las mujeres puedan reactivar la senda del empleo es que los colegios reabran, el impacto en el cuidado de los niños en el hogar recae directamente en ellas y eso golpea el empleo femenino”. Entre septiembre y noviembre creció el número de mujeres inactivas fuera de casa.

Sin una reforma tributaria, Colombia será objeto de la pérdida del grado de inversión. Con este mecanismo se estabilizaría el déficit fiscal y así la deuda pública empezaría a bajar. Se tiene una perspectiva negativa para Colombia, ya está en triple b negativo (BBB-) y si se baja la califación eso conllevaría pérdida del grado de inversión. El margen según Richard Francis es quizás el año 2021 pero no el 2022 y menos más adelante. Lo grave de esta situación es que el promedio de la calificación BBB- es del 53% del PIB y Colombia está en un endeudamiento del 60%, superior a otros países que también tienen déficit y deuda. Este año es imprescindible una reforma fiscal. Hoy hay un déficit fiscal de casi un 9% debido al incremento de gastos por la pandemia pero también es estructural por una caída de ingresos o por incremento de pago de intereses. El Gobierno habla de una necesidad de un 2% de ingresos nuevos, no solo para estabilizar la deuda sino para lograr que empiece a bajar y así mantener la calificación. Para lograrlo, es indispensable una reforma tributaria.

El Ministerio de Hacienda deberá centrarse en aumentar los ingresos porque por el lado de disminuir gastos no es mucho el margen para acortarlos. Se deben tomar medidas como ampliar la base del IVA o quitar exenciones por el lado del impuesto a la renta. El deficit de Colombia es muy elevado y sin reforma fiscal es imposible bajar la deuda. Por tanto, la probabilidad de bajar la calificación es muy alta.

Richard Francis, líder de la calificadora Fitch Ratings para Colombia, afirma que la reforma es prioritaria y debe estar primero que una reforma laboral y menos que una pensional. El país no resiste 3 reformas simultáneas.