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El domingo en la noche

Martes, 21 de Junio de 2022
Conversaciones electorales

Hasta nuestra columna se han filtrado (ese es el término de moda) algunas llamadas telefónicas que se hicieron el domingo en la noche, después de conocerse los resultados. Fieles a nuestra objetividad periodística, aquí van algunas, con la necesaria aclaración de que a nadie hemos chuzado.

-¿Gustavo?

-Sí, ¿Quién habla?

-Rodolfo. Lo llamo para felicitarlo.

-¡Ah, caray! Qué detallazo, Rodolfo.

-Escuché su discurso, pero quiero decirle que no cuente conmigo. Toy mamao de tanta jodedera de ustedes en contra mía. Siquiera se acabó esta hpta campaña.

- Espero verte en el Senado. Tu presencia allí es necesaria. Te necesito, ingeniero amigo.

-Te conozco, mosco, como decimos los piedecuestanos. De eso tan bueno no dan tanto. Mejor vaya tómese sus guarapos con sus amigotes, y hasta luego, el amigo. Por aquí que es más derecho, como dijo el torcido. Chao.

-Espera, Rodolfo, espera. Al primer magistrado de la República no se le cuelga el teléfono. Pero te perdono.

-A ver, ¿pa qué soy bueno? Y rapidito que no tengo mucho tiempo. Debo ir a vender algunos ranchitos para reponer las pérdidas que se me acumularon, y la gerente me lleva acosao.

- Es la patria la que necesita de tu desprendimiento, de tu generosidad. Quiero pedirte que ocupes tu curul en el Congreso, como candidato derrotado.

-Lo pensaré. Pero no crea que lo voy a apoyar en sus proyectos castrochavistas.

-No. Lo que quiero es que no cobres tu sueldo. Tú no lo necesitas. En cambio yo sí, para la mermelada que debo empezar a repartir. Barrera, Benedetti, Bolívar y los otros que me acompañaron, ya me están pidiendo su patriótico engrudo.

***

-¡Ganamos!

-¿Qué ganamos?

-Mañana salgo a mirar una casa bien buena de las que el Presidente va a expropiar, para que el nuevo gobierno nos la asigne.

-Já. Mejor siga pagando arriendo, mijo. Ahí amanece y no lo prueba.

***

-¿Sí oyó el discurso del presidente?

-Sí.

-Dizque va a seguir con el capitalismo.

-¿Y?

-¿Y en qué quedó el Socialismo del siglo XXI?

-Despacito, despacito. Sin afanes. El tipo no puede ponerse a alborotar

el avispero desde ya.

-¿O sea que…?

-Exactamente.

***

-Perdimos, marica.

-¿Y ahora qué hacemos?

-Tenemos dos opciones: O jurar que votamos por Petro (con autenticación

en Notaría), o ir comprando un kit de camino: morral, tenis, sombrero, ropa cómoda, botella para el agua y un mapa.

-¿Y para dónde cogemos?

-¡Me la puso peluda!

***

-Deje la berreadera, mija, que más se perdió en el Diluvio.

-¿Cuál Diluvio?

-Cuando el arca de Noé.

-Sí, pero cuando eso yo no estaba por allá.

***

-Aló, aló

-¿Señor presidente Petro?

-¿Quién habla?

-Soy José Dolores, del Catatumbo.

Lo llamo para recordarle lo de la ayudita que me prometió cuando estaba en

campaña. Usted me dijo que lo llamara después del triunfo.

-¿Eso le dije?

-Sí señor.

-Pero es que aún no he asumido el cargo. Me posesiono el 7 de agosto

por la tarde.

-Bueno. En la nochecita de ese día lo llamo.

-Pero debe seguir el conducto regular.

-¿Y quién es ese man?

***

-Ganamos, pero perdimos, camarada.

- ¿Cómo así?

-Ganamos el poder pero ahora no tendremos a quien echarle la culpa.

-No entiendo.

-Ahora no podremos echarle la culpa a Uribe de todo lo que pasa en el país: del verano, de las lluvias, de los muertos, de los atracos…

-¡Cierto!

***

-¿Y ahora qué hacemos, mi cabo?

-Esperar las órdenes de mi comandante.

-¡Ese es el primero que sale!

***

-Dios mío, Dios mío, ¿por qué nos has abandonado?

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