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El “pecado” de defender derechos

Domingo, 28 de Noviembre de 2021
Ese absurdo de predicar que el socialismo es una peste rebasa el nivel de las estupideces. 

Pensado el poder como instrumento de dominación de clase, se ha abierto paso una especie de dogma para rechazar todo cuanto tienda a promover la igualdad y la justicia en la sociedad. 

Es un oscurantismo de retroceso, opuesto a las dinámicas de la civilización y de los desarrollos que sustraen a la humanidad de atrasos que llevan a la postración de la gente.

En Colombia esa tendencia tiene representantes visibles y activos. Con poder económico y político, han manejado el país a la medida de sus intereses, sin importarles la desigualdad y la exclusión y los problemas que se surten desde ese entramado.

Cada vez que asoma la posibilidad de un cambio se despliega la oposición de los clanes privilegiados con acciones que van desde la intimidación hasta la muerte. Las violencias padecidas por Colombia son en buena parte la respuesta cavernícola a la posibilidad de sustituir las obsoletas estructuras que mantienen a los colombianos sumidos en la pobreza. Y se maquillan las carencias con engaños, como es hacer alarde de un crecimiento económico, que si bien beneficia al sector que controla la riqueza no mejora las condiciones de vida de la comunidad nacional.

Quienes tienen el manejo de Colombia, en general, no se han desligado de las estrecheces de su concesión del Gobierno y del Estado. La corrupción es uno de sus rubros consentidos. Otro es la subestimación de la población campesina, atada a los despojos de sus tierras y expuesta al desplazamiento.  A la protesta social se le aplica la represión policial. Frente al proceso de paz se mantienen prejuicios y empeños negativos. 

Y así, sucesivamente, se contraría todo cuanto tienda a dar el salto para salir de las encrucijadas. Es el estancamiento con que se consolida más de lo mismo en todos los campos.

Además, está la propaganda sucia para estigmatizar a quienes se atrevan a pesar distinto. Se acuñó el fantasma del Castrochavismo para meter en ese saco a quienes no se alinean con la derecha fascista. La acusación de Castrochavismo es una pócima de intimidación preparada por los mismos que arremeten contra los derechos de los ciudadanos y se perturban con los principios de la libertad.

Ese absurdo de predicar que el socialismo es una peste rebasa el nivel de las estupideces. 

A la descalificación de los que reclaman paz, educación, salud, vivienda cómoda, trabajo con remuneración justa, protección ambiental, administración transparente de la justicia, igualdad de oportunidades, erradicación de la corrupción, libertad de expresión, respeto por las diferencias, aplicación de los derechos humanos, depuración del sistema electoral, democracia en el gobierno y darle vigencia al Estado Social de Derecho, hay que demostrarles el mal que le hacen a la nación con esa postura. 

No puede ser pecado darle vigencia a la dignidad humana.

Puntada

El plagio de la presidenta de la Cámara de Representantes la deja sin autoridad.

ciceronflorezm@gmail.com
cflorez@laopinion.com.co

 

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