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El ‘Sí’ que une a un país

Viernes, 16 de Septiembre de 2016
El panorama es cada vez más claro, entre más la gente conoce los acuerdos.

“Un sueño sólo puede triunfar sobre la realidad si se le da la oportunidad”.  Stanisław Lem, Escritor polaco.

El panorama es cada vez más claro, entre más la gente conoce los acuerdos y avanza la pedagogía, aumenta el apoyo a una esperanza real de empezar a construir la paz, ósea, a la opción del SÍ. Ya la discusión no se centra si el SÍ va ganar, sino por cuanto va a ganar. La diferencia entre el SÍ y el No en las encuestas es significativa, y si eso se traduce en un margen holgado en las votaciones a favor de lo negociado en la Habana, legitimará totalmente los acuerdos para su incorporación al ordenamiento jurídico y su posterior implementación.

A estas alturas los promotores del NO deben estar arrepentidos de no haber tomado el camino de la abstención, camino que no le hubiera dado legitimidad suficiente al plebiscito, y que parcialmente los hubiera dejado con un papel histórico menos negativo con un eventual triunfo del SÍ. Políticamente no será nada fácil cargar con el lastre de haberse opuesto a la oportunidad más importante de la que se tenga memoria en Colombia para empezar la construcción de la paz.

La idea de llevar el debate a la personificación de las campañas no funcionó, algunas personas insinuaban que votar por el SÍ es apoyar al Presidente Santos y votar por el NO es apoyar al Senador Uribe, argumento que se cae por su propio peso al revisar la favorabilidad de cada uno de ellos, donde Santos no llega al 30% y Uribe tiene un poco más del 50%, quedando demostrado que si fuera por eso, el NO iría ganando y el SÍ no tendría posibilidad, cosa que contradice la totalidad de las más recientes encuestas que le dan una amplia ventaja al SI sobre el NO.

La campaña del SI ha logrado unir a casi todo el país alrededor de la búsqueda de la paz, políticos de izquierda, centro, derecha, independientes, académicos, deportistas, actores, diversos movimientos sociales y hasta la comunidad internacional en pleno, le apuestan a la oportunidad de empezar a cambiar la convulsionada historia colombiana.

Por el lado del NO es evidente como en un solo partido político recayó la responsabilidad de impulsarlo, siendo entendible en gran parte de sus militantes estas posturas, ya que su éxito político se ha basado en el miedo que genera la guerrilla, y el famoso “Castro-Chavismo”, como término acuñado por este partido para significar una supuesta amenaza comunista que podría recaer en el país, siguiendo el camino de los vecinos Venezolanos; siendo una “teoría” algo descabellada, teniendo en cuenta las amplias diferencias históricas, políticas, sociales y económicas entre Colombia y Venezuela.

Quedan pocos días para cumplirle el llamado a la historia, y salir el 2 de octubre a demostrarnos y a demostrarle al mundo entero que los Colombianos queremos dejarnos de matar y empezar a ocuparnos de los asuntos realmente importantes en el país, los cuales hemos dejado relegados por muchos años.

Politólogo - Universidad de Antioquia | Especialista en Opinión Pública y Marketing político - Universidad Javeriana