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Estela de humo y vicios

Ante este panorama, la educación jugará un papel importante.

Es posible que estemos pasando por alto de manera inadvertida un problema de salud pública muy importante, se trata del tabaquismo. Ello ocurre porque estamos más atentos a las discusiones sobre la marihuana y la cocaína, especialmente la legislación vigente y los recientes cambios que se han introducido sobre el cultivo, tenencia, comercialización y uso.

Por ahora están listos muchos productos a base de marihuana con propiedades medicinales y otros se están ensayando para probar su eficacia. Con la cocaína ya sabemos que somos un país productor sin que se haya podido disminuir la extensión de los cultivos, ni erradicarlos. Por ahora están en una situación de “deje así” de acuerdo con lo expresado por el presidente Petro en el Catatumbo: Es necesario pensar en un programa para que los campesinos puedan seguir con su actividad cocalera hasta que el cultivo sustituto muestre funcionalidad.

 Pero volvamos al humo del cigarrillo. Según el ministerio de salud a través del director de Promoción y Prevención en funciones en mayo pasado, Gerson Bermont “El consumo del tabaco ha dejado más de 400 mil muertes en los últimos 10 años, lo que significa que es peor que la pandemia del Covid-19”

 Hoy se percibe que hay un menor consumo de cigarrillos y tabaco, las medidas como el no estar permitido fumar en sitios con aglomeración de personas y las llamadas zonas libres de humo, han producido un efecto positivo. Entre los jóvenes todavía el hábito del tabaquismo muestra cifras que son preocupantes. Se sabe por la encuesta de calidad de vida del DANE entre 2016 y 2021 que el porcentaje de fumadores o prevalencia, bajó de 8,3% a 5,6%, es decir, había un millón menos de fumadores para la fecha de ese reporte.

 También se sabe por la misma fuente que desde el sector salud se planteó expedir nuevas políticas públicas de control del tabaco. No se ha dicho nada por parte del gobierno actual sobre el asunto. Las cifras son contundentes, el consumo de cigarrillo causa más de 34 mil muertes cada año y su costo es de 17 billones.

En términos de impacto al medio ambiente, se generan 5 millones de colillas que convertidos en residuos tóxicos contaminarán 5 billones de litros de agua. Es posible que algún día lleguemos a decir con certeza de los fumadores son una especie en extinción, pero hacen falta esfuerzos adicionales.

 Es de esperarse que con la aprobación de la marihuana recreacional y la despenalización de su porte aumente el número de consumidores en el futuro, porque para allá vamos. Algo similar ocurrirá con la cocaína y otras sustancias psicoactivas. Para entonces tendremos menos tabaquismo, pero habrá muchos más consumidores de estos agentes nocivos y los problemas de salud serán distintos, no habrán acabado, por el contrario, habrán crecido con su estela de daños colaterales a la persona y la sociedad.

Ante este panorama, la educación jugará un papel importante contra estos vicios, fundamentalmente la que se imparte en el hogar. 

jorgepabonl@yahoo.com

Domingo, 15 de Enero de 2023

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