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Hay que recuperar lo perdido

Jueves, 26 de Agosto de 2021
El desarrollo entonces cambió y numerosos proyectos de modernización de la ciudad comenzaron. 

Uno revisa entre las casi cincuenta actos administrativos y acuerdos municipales desde el 098 del 9 de marzo de 2001 hasta el año 2012, y puede con absoluta seguridad decir que el 99% de los mismos están viciados de nulidad.  Ese acuerdo es el punto de partida de la carrera de errores y horrores en el manejo de la propiedad de los terrenos de propiedades del municipio de San José de Cúcuta.  

Nuestra generación regresó a la ciudad en los años 70s, y para ese período nos topamos ya con el comienzo del nuevo desorden, los raponazos, la feria loca de los terrenos fiscales. Afortunadamente apareció un hombre honorable y buen conocedor del moderno urbanismo el Arquitecto Julio Moré Polanía, con quien se podía discrepar con la convicción de conciliar diferencias dentro de los parámetros de la decencia. Él en 1975 logró la aprobación del Código de Urbanismo del Municipio de Cúcuta. El desarrollo entonces cambió y numerosos proyectos de modernización de la ciudad comenzaron. 

Ya estábamos instalados en la ciudad en el ejercicio de nuestras profesiones o vinculados a la Administración Pública, o a la docencia superior, cuando apareció la ley 9ª de 1989 que impactó el desarrollo urbano de la ciudad, se reglamentó entonces el uso del suelo, las cesiones y demás normas de urbanismo, los planes viales, los planes de servicios públicos, la reserva de terrenos para dedicarlos a la vivienda de interés público, y la forma de manejar las invasiones y la reubicación de asentamientos urbanos riesgosos. 

Con la Constitución de 1991, el Concejo de Cúcuta aprueba el nuevo código de urbanismo con el Acuerdo 058 que armoniza el viejo con las nuevas figuras del control ambiental, la normatividad metropolitana, los mecanismos de participación ciudadana, la ley de servicios públicos domiciliarios, la exigencia de planes de ordenamiento territorial, que la Ley 388 de 1997 junta todos los temas e integra el desarrollo municipal.

Y vean ustedes, la nueva carta de navegación constitucional, en algunos segmentos, como este del nivel municipal; fortalece las indelicadezas y nace la corrupción, el tráfico con los bienes fiscales municipales, lo cual resultó absolutamente paradójico y contradictorio.

A tal punto que hoy podemos decir, que casi toda la vecindad de la avenida del Río, se ferió con esos casi cincuenta actos administrativos de la administración municipal y de los acuerdos aprobados por el Honorable Concejo Municipal. ¿Por qué no los recuperamos, y los enajenamos conforme a la ley? Quiero referirme a cada uno de ellos e invitar a algunos colegas a ofrecer esos servicios a la actual Administración Municipal. Además, tales bienes son imprescriptibles.

Adenda: Con todos los errores que cometió James Rodríguez, que ya recibió una lección, ha debido llamársele a la selección. Bueno, es mi afirmación de  profano en temas del  fútbol.