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La joya de la corona

Sábado, 28 de Marzo de 2015

Amables lectores: Ecopetrol nuestra maravillosa joya, se está deteriorando, ha perdido brillo y parece que tanto manoseo oficial, nos lleva afirmar que todo tiempo pasado fue mejor. Ya está lejana aquella época en que los estudiantes de ingeniería del país afines con petróleo o procesos de refinación, aspirábamos a ingresar a esa empresa como nuestro “primer trabajo” profesional, olvidándonos de las condiciones climáticas de Barranca donde se desarrollaría esta actividad. Sus 35 grados centígrados no era lo más llamativo pero nuestra juventud nos impulsaba a sacrificar calidad de vida por salario y oportunidades de progreso en la compañía más importante de Colombia. No hice parte de ese grupo de profesionales pues tomé la mejor decisión de mi vida, aprender junto a mi padre la problemática del agro. Esta fue la gran escuela de mi existencia.

Volviendo a Ecopetrol se decía en esa época, como broma para reafirmar las excelentes condiciones de trabajo de sus empleados, que murió Dionisio, cadenero de la compañía y que al llegar al cielo, el celador de ese establecimiento hijo de mujer Boyacense y Argentino y por lo tanto dueño del lugar, le preguntó: Dioniso ¿Usted que hacía en la tierra? Y este le respondió que era empleado de Ecopetrol; recibiendo como respuesta: “Siga a ver si se amaña”. Hoy las cosas son totalmente diferentes. En mi concepto el punto más grave que hace ver un futuro muy incierto de la compañía es su nivel actual de reservas probadas, pues estas no alcanzan para más de cinco o seis  años de explotación. Hipotéticamente si el valor del barril de crudo volviese a los 100 dólares no aliviaría mayormente la situación financiera de Ecopetrol pues sería muy corta en el tiempo la acción de maniobra que se tendría para explotar y vender por las cortas reservas probadas. Es indispensable encontrar en estos próximos años otro Cusiana para
alejar la sombra del futuro económico de la compañía que de exportadora pasaría a importadora de crudo con el gravísimo deterioro que esto implicaría al manejo financiero del país. Si en épocas de bonanza, con utilidades superiores en un 41% a las actuales no se logró mayor éxito en el proceso de exploración. ¿Que se esperará hoy sin excedentes de caja para lograrlo?. Se eligió como nuevo presidente de nuestra estatal petrolera a exministro de Hacienda Juan Carlos Echeverry. Confío llegue acompañado de un “genio sabio” con ánfora incluida y no como rey de la mermelada, para superar los gravísimos afugios por los que pasa hoy la compañía. – petróleo entre U$40 y U$50 el barril cuando sus proyecciones estaba calculadas a U$80. – La USO, su sindicato, amenaza con una huelga alegando despido de empleados, cuando en realidad se trata de la no renovación de algunos contratos a término fijo en actividades que no se realizarán por falta de recursos. – La acción en caída estrepitosa,  ya por debajo del precio de segun
da emisión. produciendo perdidas de capital al accionista, no compensada con dividendos. Olvidémonos  de los filósofos Maduro y Maturana. Maduro afirma “Dios proveerá” y Maturana afirmaba “perdiendo también se gana”.  

Diseñemos estrategias que conviertan esta empresa nuevamente en la joya eficiente y competitiva del pasado. Eliminemos el manoseo y ordeño de los políticos oportunistas.