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La migración mentirosa

Domingo, 23 de Agosto de 2015
Maduro decidió cerrar la frontera para atajar la migración porque ya lo había expresado días atrás.

¿Qué estará pasando por la cabeza del presidente venezolano Nicolás Maduro?  ¿Quién le está proporcionando los datos que va soltando así no más y que hacen referencia a una supuesta migración de colombianos a su país? Se atreve el gobernante del país vecino a hablar de una migración comparable con la de los africanos a Europa y no contento con eso habla de cifras sobre este fenómeno migratorio “el año pasado llegaron a Venezuela  144.000 colombianos y solo desde de enero hasta julio de 2015, 121.000 colombianos se han establecido en el país”.

Si en tan poco tiempo llega esa cantidad de nuevos habitantes a un  país con los graves problemas de abastecimiento y carencia de los componentes de la canasta familiar, es lógico que hagan sufrir al mandatario y eso explicaría otra de sus expresiones: “Estamos llegando al punto límite para soportar esa emigración masiva” ¿No sería lo correcto hablar de inmigración, si es a Venezuela y él es su presidente?

Los colombianos que están llegando a Venezuela, según Maduro, son de lo peor: “los hermanos de Colombia nos traen todas sus necesidades a cuestas” Lo cual es difícil de creer cuando lo que percibimos a diario en nuestras calles es que son los venezolanos los que están llegando a nuestro territorio para quedarse, para trabajar, para hacer una nueva vida, y se sospecha que la delincuencia nueva y rampante sea obra de algunos pocos de los nuevos visitantes, lo cual las autoridades locales ni han asegurado ni desmentido.

Ahora Maduro decidió cerrar la frontera aquí, la comunica con el Táchira para atajar la migración porque ya lo había expresado días atrás…”Colombia se ha convertido en un “exportador de pobreza” No hemos visto, ni tampoco Maduro, ni sus asesores han visto, ni fotografiado las chalupas cruzando el rio Táchira, atestadas de nuestros paisanos para asentarse al otro lado de la frontera y no lo habrá porque todo obedece a un plan imaginario que busca distraer la atención de los venezolanos y alentar sentimientos xenofóbicos.

Nadie niega que hay contrabando y ese fue tema prioritario de los dos gobiernos en el último encuentro binacional y se fraguó un plan para combatirlo a ambos lados de la frontera, pero la imposibilidad de contener este tipo de delito, se acude ahora a medidas de fuerza, a un estado de excepción, militarización y cierre del paso fronterizo, afectando a los habitantes de esa zona, porque el presidente no sabe del intercambio fluido que hay en esta frontera de manera legal y que garantiza tanto a venezolanos como colombianos su subsistencia.

No olvidemos que estamos en época preelectoral y las encuestas no favorecen a Maduro y su camarilla, así que están atacando a los colombianos en un intento desesperado por llegar a los electores, que ya no le creen ni a su discurso, si a sus ataques.