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Los usureros electorales

Martes, 15 de Octubre de 2019
Dentro de quince  días conoceremos al  nuevo  alcalde  de nuestro  municipio  y seguramente  que  nunca  sabremos la  cantidad  de  miles  de  millones  de  pesos invertidos y  mucho  menos sus  acreedores.

Algunos son  profesionales  de  la  construcción  y  otros  simplemente  son  testaferros  de los  empresarios que han amasado sus  fortunas  con  hipotecas imposibles  de  pagar y que en  la  mayoría  de  los  casos se  quedan con las  viviendas a  precios irrisorios.

Ellos  se  hacen  visibles en  temporadas  electorales  y  frecuentan las  cafeterías del  centro  de  la  ciudad con  actitudes soberbias y  hasta  humillantes.

Las  ´víctimas´  preferidas  son  los  candidatos  a  la  alcaldía con  mayores  opciones y el  que sea favorecido  por  los  electores , legal  o  ilegalmente, debe pagar los  préstamos con  contratos  leoninos en  los  primeros meses de  su  mandato, si  es  que  el  convenio no  incluye algunas  de  las  secretarías municipales, dependiendo del  monto  de las  transacciones  previas.

Por  la  razón  anterior,  la  mayoría  de  las  obras son  de  pésima  calidad porque  a los  contratistas  lo  único  que  les  importa  es recuperar la ´inversión´,  con  intereses  incluidos, que  no  se  bajan  del 30%, como si se tratara de los  cuestionados préstamos “gota  a  gota” o “paga diario”.

Y  esta práctica ilícita, poco  es  investigada por la  justicia  regular  y la  electoral,  y es el  punto  de  partida de  la  cadena  de  corrupción electoral, porque  de ella  no solo se  derivan los  altos  costos de  la  publicidad y la  logística,  sino  de  la  compra  de  votos en  los  sectores periféricos y humildes,  donde en  comicios  anteriores han  sido  grabados dirigentes  políticos con  tulas  llenas  de dinero y nunca han  sido judicializados.

Como si  tratara de vulgares  prestamistas, en  el  primer año de la  administración, varios  alcaldes han  sido presionados y atacados  a  través  de  los noticieros  radiofónicos cuando se  demoran  en  cumplir  con los pactos económicos y  políticos acordados  con  antelación.

Si las  normas  electorales se  hicieran  cumplir,  sobre  todo las relacionadas  con  la financiación  de los candidatos,¿ qué  pasaría con los   engreídos  usureros que fungen de  caballeros y personas  pertenecientes  a  altos  estratos  sociales?  

De ese  dinero maldito se  mantienen los ´”agentes electoreros”,  los  que  presumen de contar con  un  cuantioso capital  de  votantes y lo  que  hacen es comprar las  decisiones de la  gente iletrada y  pobre , sin llevar  contabilidad  ni  justificar los  egresos, pero  si  asegurando muchos  millones  de  pesos por la  sucia  actividad que  desempeñan siempre  que  hay  actividad comicial.

A ese  tipo  de  ´buitres´ le  basta  con  lo recolectado  en  cada elección  para  vivir  con  holgura  y  cierto  estatus  señorial  en  los  mejores barrios,  con  carros de  alta  gama,  con  viajes  a Miami  y parrandas  frecuentes con  conjuntos vallenatos  y  whisky  fino incluido.

Y no es  de  extrañar  que algunos  de  estos  avivatos,  aprovechando el  poder de  sus jefes  políticos, hayan  asegurado altas  pensiones   fraudulentamente ,  y que  de manera  cínica se rían  de las  desgracias  de sus copartidarios.

Dentro de quince  días conoceremos al  nuevo  alcalde  de nuestro  municipio  y seguramente  que  nunca  sabremos la  cantidad  de  miles  de  millones  de  pesos invertidos y  mucho  menos sus  acreedores,  ojalá que  entre  ellos no estén los representantes de los  empresarios que intenten adueñarse de la  prestación  de los  servicios  públicos de  acueducto,  aseo  y  alcantarillado.

Lo que si  será  cierto es  que  el nuevo  mandatario  contará con  el  acoso de los agiotistas  electoreros  y tendrá felices a los  intermediarios  de los votantes, seguramente planeando   un  viaje a  Europa con sus  familias.      

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