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Música para todos

Sábado, 11 de Abril de 2015
Hoy se imponen el diálogo y los acuerdos son su resultado lógico y final, da lo mismo que sea aquí o allá.

Una vieja canción, que data de 1975, original de la banda de música estadounidense War radicada en Long Beach, California, llamada ¿“Why can´t we be friends?” en español: ¿Por qué no podemos ser amigos?, tal vez se haya puesto de moda en estos días y ha sido la más sonada en Panamá, por su título,  a propósito de la cumbre de las Américas.

Nunca se sabe finalmente qué es lo que se dicen los presidentes cuando se encuentran en este tipo de eventos, queda la evidencia de la foto y es cuando una imagen vale más que mil palabras.

Esa estampa se estaba esperando desde cuando los gobiernos de estados Unidos y Cuba comenzaron los acercamientos para poner fin al embargo que los gringos impusieron a los isleños desde cuando Fidel Castro y su gobierno comunista tomaron asiento en esa isla caribeña.

Se presume que el apretón de manos entre Obama y Raúl Castro es la ratificación de los acercamientos previos realizados por sus delegados y que ratifica la intención de ser nuevos amigos, con relaciones comerciales y diplomáticas, en un tiempo cercano.

El protagonismo en esta reunión de los presidentes de América ha sido para este par de personajes, su encuentro anticipadamente pactado por sus asesores, en el decir de mucho ha marcado el inicio de la cumbre y pone el sello a un hecho histórico esperado desde hace mucho rato por los cubanos, quienes podrán tener acceso a la tecnología, servicios y los productos que les puedan vender los americanos. Ojala tengan cómo y con qué.

Esa debe ser también la canción que le debe estar poniendo desde hace rato la delegación que en Cuba encabeza Humberto de la Calle a los negociadores de la Habana en nombre de la guerrilla.

Las respuestas se han ido conociendo a cuenta gotas, al mismo ritmo como avanzan las conversaciones y las condiciones que imponen los insurgentes son las que el presidente Santos a dado en llamar sapos, los cuales él y los colombianos debemos tragarnos, todo sea por llevar a buen puerto esa misión, que si bien no representa la Paz, si es un buen comienzo para llegar a esa anhelada meta.

Ese misma canción debería ser útil en el vecino país para intentar el dialogo entre el gobierno socialista de Maduro y la oposición.

Eso sí, con la condición de cantarla solo en español, ya sabemos del desastre que origina Maduro cuando intenta hablar o mandar mensajes en inglés. ¿Qué tal que resulte una buena terapia para encontrarse y lograr acercamientos entre los bandos en que se haya polarizada Venezuela?

Hoy se imponen el diálogo y los acuerdos son su resultado lógico y final, da lo mismo que sea aquí o allá.

Esos tres ejemplos ponen de manifiesto la necesidad de conversar y llegar a acuerdos que sean buenos para todos.

Tal como lo expresa el Papa Francisco en su mensaje a los participantes en esa reunión a nombre de los pueblos que gobiernan…”Me gustaría manifestarles mi cercanía y aliento para que el dialogo sincero logre una mutua colaboración que suma esfuerzos y supera diferencias en el camino hacia el bien común”.