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No más silencio

Miércoles, 23 de Junio de 2021
Estamos mamados de ver como las leyes son implacables con aquellos que las respetan y son suaves en su aplicación para aquellos que las violan o que incumplen la norma.

Amables lectores: decía Gandhi: “Lo más grave de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente buena”. No más silencio. Los que no estamos de acuerdo con que se sigan destruyendo los bienes públicos y privados, que se impida la recolección de residuos sólidos, que se impida con los bloqueos el contar con los insumos necesarios para el tratamiento de aguas para el consumo y muchos otros atentados contra la salud y la alimentación. Todas esas personas merecemos ser escuchadas y tenemos derechos que se deben respetar.

Los que están en la calle tienen sus motivos para protestar y el Gobierno los está escuchando, pero los demás, la inmensa mayoría silenciosa, también estamos insatisfechos y nuestro cansancio tiene que ser atendido. No es cierto que los únicos que tienen motivos para protestar son aquellos que llevan semanas en ese plan, con bloqueos de vías, causando inmensos daños a la sociedad más pobre y al Estado colombiano. Millones de colombianos estamos mamados de muchas cosas y formamos parte de esa inmensa mayoría, que conoce, como lo dijo el Empresario Mario Hernández que: “la única forma de salir de la pobreza es trabajando”. Miguel Gómez Martínez afirma que definitivamente estamos mamados de la corrupción. Muy aburridos de ver que los presupuestos públicos están cargados de ineficiencia que es otra forma disimulada de corrupción. No queremos más obras inconclusas o de aquellas que apenas inauguradas tienen fallas protuberantes que hacen imposible su utilización. Estamos mamados de la ausencia de justicia que favorece sin sonrojarse a los corruptos y delincuentes. Estamos saturados del miedo que produce la inseguridad y que es el resultado de la impunidad que frecuentemente patrocina el sistema judicial. Queremos salir tranquilos a la calle que se ha vuelto a través de los años de propiedad de los bandidos.

Estamos mamados de ver como las leyes son implacables con aquellos que las respetan y son suaves en su aplicación para aquellos que las violan o que incumplen la norma. Para el que evade la norma solo existen derechos y para el ciudadano normal solo deberes. Nos hemos cansado de pagar impuestos sin que nuestra calidad de vida mejore. Se debe mejorar la calidad en la administración del gobierno con menos politiquería para que los recursos del Estado se ejecuten con transparencia y que al pagar nuestros impuestos no sintamos que estamos siendo cómplices de un robo.

Estamos mamados de la tramitología disque para mejorar los controles cuando lo que se logra es martirizar al ciudadano o al empresario y alimentar las ineficientes burocracias que hay que nombrar para cumplir esos requisitos o leyes absurdas. Los nombramientos de esa gran masa de burócratas son el gran filón electoral que produce los votos necesarios para ser elegidos una y otra vez.

Nos hemos cansado de aquellos que se han autodenominado líderes de opinión y que desde las redes sociales fingen interpretar el querer ciudadano cuando realmente su única preocupación es cimentar egos personales y defender algún interés oculto. Los políticos nos han mamado, porque sin importar su tendencia política solo piensan en mantener el poder para ellos. En medio de una de las crisis más duras de nuestra historia, dividen e incendian el debate en lugar de buscar la unidad necesaria para superar los enormes problemas. Nos cansamos de sus declaraciones vacías y de su falta de grandeza.