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No se deje enfermar

Domingo, 1 de Noviembre de 2020
Cada día es propicio para que usted y yo afiancemos nuestra autoestima y trabajemos por tener cada vez más personalidad.

Estamos viviendo una época concreta de la historia, en donde mucho de lo que está ocurriendo, puede ser propicio para que usted se enferme, o como se dice popularmente se sicosee y se ponga mal en su estado de ánimo, y por ende en su rendimiento integral. Cuidado con el coronavirus, ese bicho raro que apareció sin ser invitado, y que está atacando a todo el que se encuentra por delante.

A raíz de esta pandemia, son muchos los que han sufrido sus embates y los ha puesto fuera del ring, muchas veces el abatimiento, el desgano, el desaliento, son signos y síntomas de haber sido atacados por el bicho. Simplemente lo que vale la pena hacer, es continuar viviendo como lo hacía antes de este boom de la pandemia y demás rifirrafes. Bueno es también convertir este problema en una oportunidad para poder seguir viviendo como lo hacía antes de todo este zaperoco, y opte por conectarse mejor y de una forma más integra y saludable  consigo mismo, creyendo más en usted y en Dios para protegerse con seguridad, y estar confiado de que así será y nada le pasará. 

Cada día es propicio para que usted y yo afiancemos nuestra autoestima y trabajemos por tener cada vez una personalidad con mayor seguridad, alegría y autocontrol.  Por ello, estar mentalmente fuertes es un factor muy importante en la vida de las personas, no solo porque influye en la toma de decisiones,  sino porque permite enfrentar los obstáculos con mayor determinación, tocando de cualquier manera la salud de los seres humanos. Son muchas las personas que se creen  Dioses, sin ningún nivel de autocrítica, con su ego en auto engaño es decir, que todo lo que hacen, dicen y tienen es lo correcto, lo perfecto, lo que no admite discusión; esas personas viven en un profundo engaño, que algunas veces se vuelve peligroso  porque ese tipo de posiciones extremistas  enceguecen  y  vuelven torpe a la persona, especialmente si no cuenta con una salud mental sana y consistente.

Estamos viviendo una época concreta de la historia, en donde mucho de lo que está ocurriendo, puede ser propicio para que usted se enferme, o como se dice popularmente se sicosee y se ponga mal en su estado de ánimo, y por ende en su rendimiento integral. Cuidado con el coronavirus, ese bicho raro que apareció sin ser invitado, y que está atacando a todo el que se encuentra por delante.

A raíz de esta pandemia, son muchos los que han sufrido sus embates y los ha puesto fuera del ring, muchas veces el abatimiento, el desgano, el desaliento, son signos y síntomas de haber sido atacados por el bicho. Simplemente lo que vale la pena hacer, es continuar viviendo como lo hacía antes de este boom de la pandemia y demás rifirrafes. Bueno es también convertir este problema en una oportunidad para poder seguir viviendo como lo hacía antes de todo este zaperoco, y opte por conectarse mejor y de una forma más integra y saludable  consigo mismo, creyendo más en usted y en Dios para protegerse con seguridad, y estar confiado de que así será y nada le pasará. 

Cada día es propicio para que usted y yo afiancemos nuestra autoestima y trabajemos por tener cada vez una personalidad con mayor seguridad, alegría y autocontrol.  Por ello, estar mentalmente fuertes es un factor muy importante en la vida de las personas, no solo porque influye en la toma de decisiones,  sino porque permite enfrentar los obstáculos con mayor determinación, tocando de cualquier manera la salud de los seres humanos. Son muchas las personas que se creen  Dioses, sin ningún nivel de autocrítica, con su ego en auto engaño es decir, que todo lo que hacen, dicen y tienen es lo correcto, lo perfecto, lo que no admite discusión; esas personas viven en un profundo engaño, que algunas veces se vuelve peligroso  porque ese tipo de posiciones extremistas  enceguecen  y  vuelven torpe a la persona, especialmente si no cuenta con una salud mental sana y consistente.

En cualquier ámbito de la vida, la capacidad de ser autocríticos no la tiene todo el mundo, y esto debido a que en la infancia, los padres y maestros no nos enseñaron a reconocer errores,  a entender que fallar o errar es de humanos. Vale la pena tener en cuenta que no debe haber nadie más bueno con usted y para usted, que usted mismo, y además se trata de ser lo mejor que yo puedo ser, para que la autocrítica se convierta en un factor saludable de motivación, que nos ayude  a mejorar tantas imperfecciones que tenemos. 

Tener una autocrítica justa, seria y basada en la realidad de su vida, de su quehacer diario debe ser un compromiso de todas las personas que creamos que tenemos una buena autoestima,  puesto que ella se convierte en un regulador que le va indicando sus niveles de satisfacción e insatisfacción en cada uno de los campos de su vida, en especial los que tienen que ver con su salud física y mental. Razón por la cual el amor propio actúa como nuestra brújula, para que además no nos permita esconder la verdad de muchísimos de nuestros actos, y es que cuando pretendemos esconderlos es por  temor a la culpa, o a ser tildados de algo negativo.

Los monólogos internos que manejamos los seres humanos, muchas veces para hacer conciencia de ellos, son sumamente provechosos porque nos confrontan con la realidad; vale la pena que los aprovechemos al máximo para obtener información o mensajes  ocultos, que solo el poder de la mente subconsciente es capaz  de percibir. Con estas premisas podremos estar seguros que los seres humanos viviríamos con una más sana salud mental  un nivel de satisfacción más acorde con su realidad.

, y esto debido a que en la infancia, los padres y maestros no nos enseñaron a reconocer errores,  a entender que fallar o errar es de humanos. Vale la pena tener en cuenta que no debe haber nadie más bueno con usted y para usted, que usted mismo, y además se trata de ser lo mejor que yo puedo ser, para que la autocrítica se convierta en un factor saludable de motivación, que nos ayude  a mejorar tantas imperfecciones que tenemos. 

Tener una autocrítica justa, seria y basada en la realidad de su vida, de su quehacer diario debe ser un compromiso de todas las personas que creamos que tenemos una buena autoestima,  puesto que ella se convierte en un regulador que le va indicando sus niveles de satisfacción e insatisfacción en cada uno de los campos de su vida, en especial los que tienen que ver con su salud física y mental. Razón por la cual el amor propio actúa como nuestra brújula, para que además no nos permita esconder la verdad de muchísimos de nuestros actos, y es que cuando pretendemos esconderlos es por  temor a la culpa, o a ser tildados de algo negativo.

Los monólogos internos que manejamos los seres humanos, muchas veces para hacer conciencia de ellos, son sumamente provechosos porque nos confrontan con la realidad; vale la pena que los aprovechemos al máximo para obtener información o mensajes  ocultos, que solo el poder de la mente subconsciente es capaz  de percibir. Con estas premisas podremos estar seguros que los seres humanos viviríamos con una más sana salud mental  un nivel de satisfacción más acorde con su realidad.