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Pena máxima

Viernes, 5 de Junio de 2015
Estados Unidos es miembro de la Concacaf, órgano rector del deporte en Norte América y Caribe, afiliado a la Fifa.

Tras la concesión de los derechos por parte de la Fifa  a  Catar para organizar la Copa Mundo de Fútbol  de 2022,  dirigentes  y gobiernos  se rebotaron  por considerar que algo turbio había en esta decisión. Se presumía que millones de petrodólares habían pasado por debajo de la mesa, además de costosas atenciones y obsequios.

Por primera vez en la historia este campeonato se realizará entre noviembre y diciembre debido a las altas temperaturas de mitad de año en Catar. Estados Unidos, Australia, Japón y Corea del Sur eran los otros países aspirantes.    

¿Por qué las autoridades estadounidenses tomaron acciones contra la Fifa? La investigación adelantada por el FBI sobre los presuntos actos de corrupción y sobornos de parte de los funcionarios de la Fifa permitió conocer que los delitos se acordaron y prepararon en Estados Unidos y los  pagos se hicieron a través de los bancos de este país.

Además, las autoridades consideran que el amplio alcance de las leyes fiscales y bancarias estadounidenses les permite reclamar la jurisdicción  pues el mercado televisivo  de este país y los miles de millones de dólares que pagan las televisoras es el más grande del mundial.

Estados Unidos es miembro de la Concacaf, órgano rector del deporte en Norte América y Caribe, afiliado a la Fifa. 

Para el éxito de la investigación contribuyó un antiguo alto funcionario de la Fifa, el estadounidense Chuck Blazer, quien estaba  a punto de ir a la cárcel por el no pago de impuestos durante varios años. Blazer, quien además era el segundo al mando de la Concacaf, se convirtió en el gran informante y entregó a las autoridades documentos y grabaciones de las  reuniones con sus colegas de la Fifa, las que permitieron concluir el sucio negocio que allí se trataba. Para esto utilizaba un micrófono camuflado en un llavero.

Según los fiscales, los detenidos aceptaron sobornos y dádivas por más de 150 millones de dólares  durante los últimos 24 años.  Por esto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó  47 cargos relacionados con presunto lavado de dinero, fraude y  organización criminal   contra 14 personas,  entre las que se encuentran  Jeffrey Webb, vicepresidente de la Fifa y presidente de la Concacaf. 

Bien se puede concluir que este es un claro ejemplo de una partida con un resultado muy distante del esperado, como fruto de la confianza que da el permanecer tantos años en un poderoso equipo.  La sorpresa fue grande para los actores de este juego cuando se dieron cuenta que  jugaban  en la cancha equivocada en medio de rayos y centellas, que el compañero en el que más confiaban les hizo un autogol y que estaban bajo el estricto control de un  juez  que los sancionó por el juego sucio sacándoles tarjeta roja. Como si fuera poco fueron enviados al tribunal de penas a la espera de una dura y ejemplar sanción como castigo por sus repetidas faltas.