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Perdimos, viva la democracia

Jueves, 23 de Junio de 2022
El triunfo de Gustavo Petro y sus proyectos para el país.

“Y vinieron los sarracenos y nos molieron a palos.  Que Dios está con los malos, cuando son más que  Los buenos” del Romancero Español.

Desde la otra orilla aceptamos el triunfo del candidato Gustavo Petro. No todo el ideario de la plataforma programática del señor presidente Petro era aceptado por los electores colombianos. El relativo a la seguridad y conflicto armado lo dimos por tal, por estar ya consagrado en la constitución y la ley, solo que mal implementado ignorado y a punto de volverlo trizas.

Las discrepancias fuertes afloraron en sus propuestas económicas, algunas queconsideramos irrealizables al corto y hasta en el mediano plazo. Discutible por ejemplo proporcionar un salario básico a quienes no encuentran trabajo, como complemento al empleo privado, o formalizar la propiedad y evitar la colonización de baldíos. O el más asustador; desincentivar… ¿Expropiar? el latifundio improductivo en tierras fértiles, incentivando la producción o pago de impuestos o venderlos al Estado. Punto anterior inexplicado en la campaña.

Nos alejamos de su propuesta por lo anterior y por el tratamiento, que no fue suficientemente explicado por el señor presidente electo, de la activación de una Reforma Agraria y la simple titulación de terrenos, sin concretar la política crediticia complementaria y su financiación, ni la producción a corto y mediano plazo de fertilizantes e insumos nacionales.

Más álgido aún, la carencia de un plan concreto para proponernos la transición del pais del carbón y el petróleo a una economía basada en energías renovables. Sin embargo, los demás puntos del programa económico nos parecieron aceptables y necesarios, como el de aumentar la construcción de vías terciarias y desarrollar y modernizar el transporte fluvial y férreo existente, que nos hizo añorar el Ferrocarril del Atlántico que conocimos.

Nos preocupó y nos impulsó a tomar partido de manera activa, contra su propuesta para garantizar el ingreso mínimo para derrotar la pobreza mediante el crecimiento de los subsidios y la distorsión de la productividad.

Finalmente nos preocupó y sigue preocupando su inequitativo proyecto de reforma pensional.

Todos aceptamos las propuestas relativas a la educación. La salud y los Derechos Humanos y el Ambiente. Estando ya en la carta constitucional y en la ley, lo único que les ha faltado a sus antecesores es talante, para su desarrollo y el presidente electo lo tiene.

Gustavo Petro es ya nuestro presidente. Ha logrado el 50.44% de los votos contra 47,31 de nuestro candidato Rodolfo Hernández, con quien simpatizamos, que logró en esta propuesta simplista tan impresionante votación. fue una campaña desprevenida e ingenua, obsesiva y primaria, en la que omitió decir como extirpar el más repugnante mal de la república: la corrupción.

Hemos superado así, la más insípida, superficial y mediana campaña presidencial. Es inverosímil, pero esa diferencia estrecha, por la intensidad y fervor que le dimos, nos dolió como en el verso del romancero español, que me recordó ayer, el dilecto y brillante amigo Enrique Ramírez Yáñez.

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