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Que tristeza, la amada roja y negra

Sábado, 30 de Abril de 2016
Qué tristeza y desazón ver al Cúcuta de hoy, todo por cuenta de unos advenedizos y mercenarios del fútbol.

Son muchas las imágenes gratas y los recuerdos que todos tenemos del Cúcuta deportivo. Tomemos algunas, al azar, las descolgadas a finales de los años 70 de Arnoldo Iguarán por la zona izquierda del General Santander electrizaban al público; cuando le colocaban arriba la pelota al Guajiro e iniciaba su veloz carrera, era la fiesta del fútbol. En un partido en Bogotá un recién jugador argentino, René Horacio Ibáñez, le hizo en una noche fría y lluviosa 3 goles al Santafé y los hinchas del Cúcuta, felices con la amada roja y negra y casi que nos dábamos cuenta, tampoco nos interesaba, la lavada que nos habíamos ganado por cuenta del Cúcuta. Ver en los años 80 jugar a los uruguayos Oscar Ricardo Viera, a “Pupo”, a Santín, era emocionante.

Hace unos tres años estuve en Barranquilla en la casa de Nelson Silva Pacheco, y me contaba de un partido en el que le hizo 7 goles al Bucaramanga, y ya extasiado del triunfo, tomó el balón, lo llevó a la mitad de la cancha y se sentó encima de él. Si mal no recuerdo, el arquero del Búcara lloró esa tarde porque ya se trataba de una humillación. Y a todo ello le podemos sumar todas las anécdotas y recuerdos que todos los días nos cuenta nuestro Hugo Horacio Lóndero en su restaurante.

Ahora, qué tristeza y desazón ver al Cúcuta de hoy, todo por cuenta de unos advenedizos y mercenarios del fútbol como Pachón y Cadena que llegan a una ciudad, toman un equipo, extraen lo mejor de él, inescrupulosamente se benefician, y por supuesto que no les interesa para nada la historia del equipo ni los afectos de una ciudad. Para ellos que el Cúcuta esté en las últimas posiciones de la B, es lo de menos. El negocio de tener al equipo en esta categoría es muy rentable: con una nómina barata y con lo que pagan en sólo derechos de televisión, trae más beneficios económicos que tenerlo en la A. Para ellos, la historia y la afición de la amada roja y negra sencillamente no les importa; todos esos afectos de una ciudad los colocan al lado del cesto de la basura, y no pasa nada.

Esa sí es una tarea suya señor Alcalde, rescatar lo más pronto el equipo de Cadena; qué tristeza ver un equipo al que lo acompañan cerca de 300 desesperanzados aficionados a unas tardes en las que se impone el tedio y la tristeza, el equipo que hace unos pocos años llegó a la semifinal de la copa libertadores de América. La forma como se maneja un equipo muestra cómo se manejan los temas de la ciudad. Antes, los presidentes del equipo eran personas respetables y comprometidos con la ciudad, caso Shauki Brahim y Giovanni Martín por ejemplo. Hoy en día, resulta lamentable que deportivamente una persona de los kilates y trayectoria como Prince esté fracasando en sacar adelante el equipo, quizás llevando y pagando el precio de lo que no debe. Pero en todo caso, señor Alcalde, la amada roja y negra merece respeto, y Usted ya comienza a estar en mora con la ciudad en rescatar al equipo para la ciudad. Esta es otra tarea que debe hacerse sin más dilaciones.