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¿Quo vadis Cúcuta?

Viernes, 6 de Noviembre de 2015
En su segundo informe del programa “Cúcuta Cómo Vamos”, se resalta la carencia de  información requerida para proyectar su desarrollo.

El daño de casi todos los semáforos, el caos vehicular, la invasión del espacio público, la inseguridad, el alto desempleo (14.4%), la informalidad laboral (70%),  las calles sucias,  la escasez de combustible,  la falta de buenas vías para  conectarse  con el resto del país y las arbitrariedades de Maduro para  cerrar  la frontera  cuando le convenga,   convierten a Cúcuta en una ciudad de marcada incertidumbre. De la ciudad de las frondosas acacias y de las calles amplias  como el corazón de sus habitantes,  apenas queda el corazón de sus habitantes.

Tras las oleadas del fuerte calor como resultado del fenómeno de El Niño, se  presentaron lluvias durante  varios días de esta semana, las cuales nos brindaron  el beneficio del esperado refresco  y  el aumento  del preciado líquido, pero  provocaron  inundaciones por falta de desagües, tanto en el centro como  en  algunos  barrios. Esto ha obstaculizado el movimiento de personas y  vehículos 

Pero el  inventario de cosas negativas no para aquí. Esta semana fue dado  a conocer  el estado del medio ambiente de las principales ciudades del país y, según el Índice de Calidad Ambiental Urbano (ICAU), Cúcuta  quedó  en la posición de muy baja calidad entre las 9 principales ciudades del país. De acuerdo a la calificación recibida, esta ciudad ofrece  el peor medio ambiente, el menos apto para vivir. 

En su segundo informe del programa “Cúcuta Cómo Vamos”, se resalta la carencia de  información requerida para proyectar su desarrollo. En el informe sobresale la ubicación de  nuestra ciudad en el  deshonroso puesto 978,  en atención al ciudadano, entre 1.011 municipios que tiene el país. 

En el  informe  del Consejo Privado de Competitividad, próximo a salir, se presentará el Índice Departamental, una  clave  para la agenda de las diferentes regiones. La expectativa crece sobre la calificación que  le pueda corresponder  a nuestra ciudad con base en los resultados obtenidos y en las expectativas  que  se puedan  mostrar. 

Sin embargo, las crisis son verdaderas oportunidades para emprender las acciones que  contribuyan al cambio. Por esto, se debe aprovechar este momento propicio para que el  gobierno regional, la clase política, gremios económicos, asociaciones empresariales, directivas universitarias y de colegios, Cámara de Comercio y los  medios de comunicación  se unan para generar,  mediante un gran compromiso, la sinergia requerida para  darle una nueva  imagen a  Cúcuta y el Norte de Santander. 

Entre los ejemplos que se pueden seguir está  Medellín, donde a finales del siglo pasado se dio a conocer,  por parte de gobernantes  y  la dirigencia empresarial,   su  proyección  hasta el año 2020, en “El Norte está Trazado”. Los resultados están a la vista.  Habrá dirigentes que no estén  de acuerdo en copiar y prefieren  aplicar nuevas estrategias siguiendo los principios de Albert Einstein, lo cual es válido. Lo importante  es empezar lo más pronto posible.