Rabo de paja

Martes, 11 de Diciembre de 2018
El videobillete dejó ver al senador Petro en una situación que él mismo ha repudiado.

Transformar el establecimiento significa cambiar el comportamiento de la mayoría de los servidores públicos. Eso es lo que supuestamente ha buscado Gustavo Petro durante toda su carrera política, señalar a los corruptos y ser un servidor público ejemplar. No obstante, el videobillete dejó ver al senador Petro en una situación que él mismo ha repudiado. Un político con bolsas llenas de dinero. 

Es claro que nuestro país necesita y está viviendo una lucha frontal contra la corrupción. El problema es que varios de los que se han declarado voceros de la anticorrupción tienen rabo de paja. Es el caso de Gustavo Petro, se ha vendido como un mártir de una causa que él no representa. Como congresista y alcalde ha demostrado que la izquierda no es una perita en dulce para administrar el dinero público. Y mucho menos, cuando Petro ha mentido diciendo que sus campañas son sin plata. 

Entiendo que vivimos un momento difícil con las denuncias al Fiscal por el caso de Odebretch. Es un tema que espero que la Justicia pueda aclarar por el bien de la institucionalidad de la nación. Pero igual importancia tiene que un senador y excandidato a la Presidencia como Petro aparezca en un video tan comprometedor. Esto también es una amenaza para la institucionalidad en Colombia.

Desde la publicación del video y la insatisfactoria explicación de 40 minutos de Petro, han surgido varios testimonios alrededor de Juan Carlos Montes y Simón Vélez. Sabemos que esto es una caja de Pandora de la que saldrán muchas versiones, difíciles de verificar tanto para la opinión pública como para la Justicia. Pero lo que la opinión pública se debe preguntar es: ¿Por qué un político tiene que movilizar grandes cantidades de dinero en efectivo, cuando existen las transferencias bancarias? 

Las transferencias bancarias existen para que se les pueda hacer un seguimiento al dinero que circula, y se puedan identificar los movimientos ilegales. El movimiento de grandes cantidades de dinero en efectivo es propio del narcotráfico, lavado de activos o evasión de impuestos. Gustavo Petro como político colombiano y las responsabilidades que eso conlleva, no tiene razón para manejar estas cantidades de efectivo. 

La lucha contra la corrupción es para que el estado colombiano mejore su eficiencia al servicio de los más pobres. Pero los voceros de esta causa deben ser líderes probos y ejemplares, con su comportamiento, para los ciudadanos. Gustavo Petro ha engañado a los ciudadanos haciéndolos creer que se es un perseguido, cuando hace parte de las malas costumbres de la política. 

Respeto a mis colegas opositores del Gobierno que con sensatez han hecho aportes al funcionamiento del Estado. Pero me genera indignación que los que tienen rabo de paja se vengan a rasgar las vestiduras en el Congreso de la República.