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Reconocimiento y homenaje

Martes, 9 de Noviembre de 2021
Así las cosas, dentro de siete años celebraremos el bicentenario de la Convención de Ocaña, la que nos dio su nombre, y dentro de ocho años Convención celebrará su bicentenario fundacional.  

El pasado sábado 6 de noviembre el municipio de Convención cumplió 192 años de su fundación, como se dice popularmente, y la administración municipal, presidida por el alcalde Diomar Barbosa Riobó, organizó, como se hace anualmente y es lo debido, una serie de actos desde bien temprano hasta tarde en la noche. En el transcurso del acto principal tanto la Alcaldía como el Concejo hicieron una serie de reconocimientos a personas naturales y jurídicas cobijadas en los criterios del Acuerdo 015, de octubre 31 de 2020, emanado del Concejo municipal. El reconocimiento consiste en el otorgamiento de la condecoración “Medalla José María Estévez Ruíz de Cote”, y para ello, en esta ocasión, los elegidos fueron Héctor Julio Díaz Solano, Alfredo Barriga Ibáñez, Freddy Ernesto Barriga Lemus, Fernando Javier Jaramillo Forero, Olger García Velásquez, Ángel Arsenio Rincón García y la Emisora Manantial Stereo, en el orden de la Resolución No. 1035, de noviembre 06 de 2021.

En el acto, realizado a las 10:00 a.m., en el parque Los Libertadores, hicimos uso de la palabra el señor alcalde y mi persona. En mi intervención recordé que en la época de la fundación -noviembre 06 de 1829- el libertador Simón Bolívar era el primer magistrado de la Nación, y el obispo José María Estévez Ruíz de Cote, nuestro fundador, lo era de la Diócesis de Santa Marta, a la que perteneció la provincia de Ocaña hasta el 26 de octubre de 1962, cuando fue erigida la Diócesis de Ocaña por el papa Juan XXIII. Como anécdota, recordé que monseñor Rafael Sarmiento Peralta, primer Obispo de la Diócesis de Ocaña, tuvo la fortuna de ser Obispo en la jurisdicción que cobija la tierra de su padre Juan Sarmiento Herrera, Convención, y fue Arzobispo, en las Arquidiócesis de Nueva Pamplona, la tierra de su madre, doña Jesusita Peralta Valenzuela. Además, hice un recuento de las festividades y personalidades en la época del centenario -1929- y del sesquicentenario -1979- de la fundación del municipio. Así las cosas, dentro de siete años celebraremos el bicentenario de la Convención de Ocaña, la que nos dio su nombre, y dentro de ocho años Convención celebrará su bicentenario fundacional.  

Me comprometí a asistir el mismo día sábado, a las 05: p.m., al homenaje que en La Playa de Belén se le rendiría al amigo y académico Guido Antonio Pérez Arévalo, donde su familia y un grupo de amigos lo recordarían afectuosamente y presentarían el libro “Tras las huellas de Guido Antonio Pérez Arévalo”. Hice todo lo posible pero mis esfuerzos fueron infructuosos. Vi la foto con “la silla vacía”, la que me esperaba. Presento disculpas sinceras por mi inasistencia involuntaria.

Finalmente, me complace que en Ocaña exista una librería muy completa que llena las expectativas de la comunidad estudiantil y aficionados a la lectura, la Librería Milanés, organizada y atendida por una pareja de amigos muy diligentes y cultos. Respecto al nombre recordemos que Adolfo Milanés es el seudónimo del escritor Euquerio Amaya, nacido en 1882 en Ocaña, entonces perteneciente al antiguo Estado Soberano de Santander.

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