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Regreso al asfalto

Viernes, 16 de Septiembre de 2016
Va a viajar en bus, a quedarse sin escoltas y lo peor de todo, sin amigos.

El polémico y sectario procurador general de la nación, Alejandro Ordóñez, va a saber muy pronto lo que es la ingratitud y la falta del bolígrafo que usaba para hacer nombramientos. Va a regresar al duro asfalto, de donde nunca ha debido salir, para volver al sitio adecuado, reservado para los que no podemos nombrar a los amigos y proteger a las rubias con apellido extranjero. Va a viajar en bus, a quedarse sin escoltas y lo peor de todo, sin amigos.

El triste destino de los altos funcionarios que pierden el puesto y no consiguen uno mejor, es aterrizar en la dura realidad y darse cuenta de que la multitud de seguidores era simplemente corte de aduladores que buscaba un nombramiento, un contrato o un traslado. No era amor desinteresado.

Yo llevo muchos años como testigo del final de varios personajes, que caminaban en medio de una nube de policías, de lagartos y de periodistas con grabadora. El disparo de luces era continuo, en medio de las preguntas y de los empujones. El ilustre personaje apenas podía moverse ante el asedio de los reporteros que le metían en la garganta una grabadora. Eso se acabó, salvo que el personaje ya despejado de sus alamares de alto funcionario oficial imite al senador Álvaro Uribe e invente un nuevo partido político que utilice los servicios de acuciosos reporteros en busca de escándalos.  Pero es difícil, ya hay uno que ocupa ese puesto.

No hay nada más triste que funcionario sin poder y sin noticias. Es como payaso sin máscara. Nadie lo determina. Por eso Uribe se mueve como pescado mientras ataca al presidente Santos, porque ha visto el triste espectáculo de sus antecesores, a uno de los cuales acompañé hasta el avión en que viajó a exterior, en medio de la total soledad de un aeropuerto privado: solo lo acompañamos dos personas, incluyendo su esposa.

Mientras Ordóñez ataque al mandatario de turno tendrá audiencia. Después ingresará al sector privado: privado de oficina, privado de secretaria, privado de carro. La soledad total. No podrá atacar a los homosexuales, a los guerrilleros, a los dirigentes de izquierda, a los herejes que no cargan una cruz en el bolsillo, ni a los que se atrevan a atravesársele en su camino, como Gustavo Petro y Piedad Córdoba. Solamente tendrá un pequeño problemita: dilucidar quién es el candidato del Centro Democrático, pues hay varios aspirantes, empezando por su jefe Alvaro Uribe, el excandidato Oscar Zuluaga, el senador Iván Duque, el esposo de Paloma Valencia, la primera dama de Fedegan,María Fernanda Cabal,  y el vicepresidente Pachito Santos. Eso para no contar otros dirigentes del partido de extrema derecha, que califican de guerrillero a Juan Manuel Santos por conseguir la paz.

Le queda difícil camino de espinas a Ordoñez, conocido por quemar libros de García Márquez y  Marx  y por rezar todos los días.  Descubrirá, además de la ingratitud, que su sector político, el viejo laureanismo más  el moderno alvarismo, no tienen suficientes votos para  todos sus candidatos. GPT

P.D. Una cifra positiva: el  SI alcanza el 72% y el no el 28%. Mal revés para Uribe, Ordoñez y compañía.