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Resultados del censo de taxis

Sábado, 21 de Noviembre de 2015
Los dos censos arrojan resultados diferentes y en lo único que coinciden es que faltan setecientos vehículos por registrar.

El jueves de la semana que pasó, La Opinión publicó la noticia titulada: “Cifras de taxis en el censo no encajan”. En la misma, recogió la información tanto de Director del Área Metropolitana como del represente del gremio que agrupa la empresas de servicio público tipo taxi.

La nota periodística puede resumirse en que los dos censos arrojan resultados diferentes y en lo único que coinciden es que faltan setecientos vehículos por registrar, los cuales presumo que nunca se registrarán y no lo harán porque es muy factible que su procedencia sea misteriosa y al hacerlo no solo se verían involucrados en serios problemas, sino que podría destapar un delito que abraza a la dependencia encargada de la movilidad.

Debo aclarar que no son todos sus funcionarios o contratistas, pero la historia de las secretarías de tránsito no solo de Cúcuta sino de la mayoría de dependencias encargadas del registro inicial de vehículos, ha sido muy cuestionada por las dolosas prácticas en algunos trámites.

Hace dos décadas, la institución de orden nacional extinguida por el hoy Ministerio de Transporte (Dirección de Tránsito y Transporte), ordenó la intervención operativa de Tránsito Municipal de Cúcuta, por encontrarse envuelta en una serie de delitos que en su momento fueron juzgados por las autoridades competentes.

Ahora, es probable que se estén sucediendo los mismos delitos u otros, puesto que las nuevas tecnologías permiten la elaboración de documentos para prestar servicio público, tan parecidos a los originales que sería casi imposible detectar su falsificación.

Cuando termine el censo oficialmente, las personas dedicadas a engañar a las autoridades, diseñaran los distintivos, adhesivos y demás elementos de seguridad para que los “gemelos” transiten por los municipios del Área Metropolitana, sin que sean detectados en los muy cuestionados operativos.

Además, los teléfonos celulares y los radios instalados en cada vehículo, tendrán la frecuencia ajustada para advertir la presencia policial, situación que previene a los delincuentes que prefieren tomar un café o cambiar de ruta para no ser detectados.

Los integrantes de Asoempresas creo que han jugado limpio y están agotados de tanta indiferencia de la autoridad. Además, cabe la posibilidad que conozcan buena parte de los ilegales pero dadas las débiles condiciones de seguridad, no creo que se atrevan a denunciar y prefieren actuar como asociación. 

En conclusión, el censo desenmascaró el nivel de informalidad porque la cifra de setecientos vehículos que no aparecieron al registro legal, es el producto de muchas travesuras administrativas.