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Saber elegir

Miércoles, 17 de Junio de 2015
Cada día que salimos a recorrer las calles de la ciudad colapsadas por el caos vial, la indisciplina, la negligencia de la Alcaldía en el tema de los semáforos.

Cada día que salimos a recorrer las calles de la ciudad colapsadas por el caos vial, la indisciplina, la negligencia de la Alcaldía en el tema de los semáforos, la invasión agresiva del espacio público en muchas calles del centro como las avenidas y calles que rodean el Oití y los Sanandresitos, cuando pasamos frente a comercios que despilfarran impunemente el agua en época de sequía inminente sin que ningún acalde del área metropolitana haya puesto en marcha la mas mínima campaña de ahorro ni la mas remota multa para estos ciudadanos indolentes, cuando los numerosos colegios de la ciudad permiten la invasión de las vías de decenas de carros que embotellan el tránsito, sin que ninguna autoridad haga algo para meter en cintura estos planteles, y los mismos ciudadanos se encargan de agravar el caos con su actitud de “primero yo , que los demás se frieguen”; entonces en ese momento y no en ningún otro debemos pensar en qué hicimos mal en el pasado para elegir a los gobernantes actuales reponsables de este desbarajuste.

Solo cuando cada uno de nosotros adquiera la educación y la conciencia social necesaria para entender que somos nosotros los autores intelectuales de nuestra propia desgraciada realidad, y de manera honesta empecemos a cambiar nuestra mentalidad despreocupada e irresponsable de otorgarle a los mismos de siempre el destino de nuestras ciudades y de nuestros dineros públicos, contribuiremos a un verdadero cambio en la calidad de vida que queremos para nosotros y los nuestros.

No quiero referirme a nadie en particular, pero los ejemplos abundan por todos lados, delante de nuestros ojos y resultan tan descarados que es evidente que si no los detenemos lo seguirán haciendo sin el más mínimo pudor. Ahí estan, y así estan dispuestos a seguir engordando sus bolsillos con los cargos que tan ávidamente buscan en estas campañas derrochadoras de dinero a manos llenas.  Muchos ya tuvieron su oportunidad en el pasado y claman porque los eligan para los mismos cargos con el único ánimo de volver por más. Pero no por mas obras, que nunca las hicieron, si no por más recursos públicos para engordar su propio pecunio.

Es claro que debemos saber leer entre líneas, seguramente habrá candidatos muy buenos sin ningún respaldo de maquinarias, y tambien muy buenos con mucho respaldo de las mismas. He ahí el meollo del asunto, qué tanto esos buenos candidatos se podrán desmarcar en el futuro de sus respaldos clientelistas, es la pregunta que muchos nos hacemos. Hay que oir, leer y conocer los programas que prometen y la posibilidad real de financiarlos sin que en la mitad del empeño se pierda la mitad de la platica. Porque sin lugar a dudas necesitamos la inyección de grandes obras viales en el departamento, las cuales siguen ahí estancadas y contribuyendo a nuestra incomunicación y atraso, necesitamos orientar las políticas de creación de empleo en la ciudad, y el inicio de importantes obras de infraestructura que traigan inversión y puestos de trabajo para nuestra gente. Se necesitan individuos de clara proyección nacional que interese a los dueños de la plata a nivel nacional,  para convencerlos de emprender obras urgentes en nuestra región.

Definitivamente no podemos seguir eligiendo funcionarios únicamente de la pobreza y las causas sociales, sin tener en cuenta que para atacar esa miseria,mejor que subsidios y regalos, es darles una buena educación, proveer unos óptimos servicios públicos y fomentar la inversión tanto pública como privada, para crear muchos empleos dignos.