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Se nos zafó la “Cadena”

Viernes, 27 de Noviembre de 2015
Cadena lo volvió hacer, hizo uno de sus buenos negocios financieramente hablando, pero desastroso en lo deportivo.

Decía Einstein que si queremos resultados diferentes, hay que hacer cosas diferentes, y como eso no ocurrió, pues el Cúcuta Deportivo descendió… y muchas fechas antes, siendo el colero absoluto del futbol colombiano. 

Cadena lo volvió hacer, hizo uno de sus buenos negocios financieramente hablando, pero desastroso en lo deportivo, cosa que a él poco le importa como lo ha demostrado por los equipos que ha pasado. 

Muchos dirán que el futbol es un negocio, y claro que lo es, otros dirán que él es el dueño y puede hacer lo que quiera con el equipo, cosa que técnicamente es cierta. 

El problema es que el Cúcuta Deportivo no es un simple estado financiero ni unas cuantas acciones de inversión como lo ve su dueño, para los cucuteños es un sentimiento, una pasión, un escape a tantos problemas que a diario tenemos que afrontar por la difícil situación de la región.

Cadena ya demostró su talante, amenaza con llevarse el equipo a otra ciudad, aduciendo falta de apoyo de todas las fuerzas vivas de la ciudad, cosa que para algunos es una amenaza que cumplirá, para otros es simplemente una estrategia para aumentar el valor de un equipo quebrado, lleno de deudas y sin patrimonio, en conclusión no le interesa el equipo, solo su plata, la cual ya debió haber recuperado con creces con los millonarios ingresos por televisión que recibe, enfrentados con la pobre inversión hecha en jugadores y cuerpo técnico.

Llegó la hora que nuestros líderes políticos, sociales y empresariales despierten, y se sienten con este señor a negociar, porque Cadena es un negociante que solo le importa la plata, a diferencia de los más de un millón de corazones rojinegros que queremos recuperar el equipo para la ciudad y volverlo en un club serio que trascienda en el futbol nacional e internacional como ya lo hicimos hace un tiempo, con una alegría efímera que solo nos subió como palma pero que nos hizo caer como coco. 

Necesitamos un proyecto serio, manejado por gente decente, que entiendan que el equipo puede ser muy rentable para sus dueños y para la ciudad, pero no manejado como una tienda de barrio sino como una empresa estable que cumpla a cabalidad con sus obligaciones. No podemos dejar que nos quiten una parte de nuestra esencia, de lo que somos, son pocas las cosas que logran unirnos a todos los cucuteños y nortesantandereanos, que nos despierte el sentido de pertenencia, ese que tanta falta nos hace, que nos haga sentir orgullosos de ser de donde somos y que nos entregue alegría y desarrollo a la región.

Un equipo bien manejado produce dinero para sus dueños, buena imagen para la dirigencia política, empleo para los cucuteños, y en general dinamiza la economía de la ciudad. El Cúcuta Deportivo bien manejado es un excelente producto y fácil de vender, solo se necesita una estructura administrativa y deportiva seria para que cada 8 días entren 40.000 personas al General Santander con todo lo que eso representa.

El tiempo sigue pasando y debemos con urgencia hacer algo, porque si no el “Deportivo Cadena” se irá para Riohacha, para Yopal, o para donde este señor vea la oportunidad de seguir haciendo dinero a costillas de una hinchada y una ciudad.