Temas sensibles

Martes, 19 de Enero de 2021
Donald Trump, hasta mañana presidente 45.º de EE. UU.

Estos primeros días del mes en curso fueron presididos por temas dominantes como la expectativa por el siguiente movimiento de Donald Trump, hasta mañana presidente 45.º de EE. UU., y la inevitable pandemia o la COVID-19.

Tengo la plena seguridad que en los meses previos a las elecciones presidenciales en EE. UU. para muchos norteamericanos no era fácil decidir por quién votar en esos comicios, entre Trump o Biden. Al primero porque lo consideraban -y siguen considerando- el hombre fuerte que necesita el país, a sabiendas de muchos de sus errores garrafales, como la polarización política en la que sumió al país y entregarles espacios vitales a sus enemigos asiáticos -China y Rusia- que supieron ocuparlos con la velocidad de un rayo. Esos países no eran enemigos de Donald Trump, sino de EE. UU. Respecto a Joe Biden, existía inicialmente cierta resistencia porque al unirse al excandidato presidencial socialista Bernie Sanders se presumía que “contaminaría” el programa del Partido Demócrata, lo cual es difícil de adivinar y sólo resta esperar. Por ello, el mismo Donald Trump no resistió la tentación de augurar la llegada del “castrochavismo” a su país, como alguna vez se difundió en un país suramericano, y fue efectivo como recurso electoral. Allá no funcionó. De todas maneras, hoy se respira, no sólo en Estados Unidos sino en el mundo, un aire de tranquilidad, lo cual es un alivio. Tengo la íntima convicción que muchos de los seguidores originales y furibundos del señor Trump no aprobaron la toma violenta y sangrienta del Capitolio y están contentos porque a partir de mañana todo cambiará para bien. Eso esperamos. 

Respecto a la pandemia o la COVID-19 continúa creciendo el número de casos de contagios y fallecimientos sin tener en cuenta “edad, sexo, estirpe o condición”, como reza el código civil colombiano, y tal parece que el año que recién estrenamos será como en la canción de Los Hispanos: “La misma vaina”. Así lo auguran la OMS -Organización Mundial de la Salud- y el presidente Iván Duque, quienes, supongo, no tienen genio ni motivo para estar aventurando y “trinando” declaraciones osadas y sin fundamento, sino que tienen que ser respaldadas o autorizadas por los equipos de científicos que los asesoran.

Lo único que tenemos claro es que en la “resaca” la tecnología y el teletrabajo, por ejemplo, ganarán cancha y ampliarán su radio de acción, pero tenemos reservas sobre su aplicación exagerada en el campo de la educación. Como también hay prevención sobre la aplicación de la “alternancia” para el regreso a clases, si tenemos en cuenta que el concepto es pertinente si los casos de infectados van en descenso, o en crecimiento negativo, como dicen los economistas, y ese no es el caso de Cúcuta, donde aún se habla de cuarentena, restricción y toques de queda parciales para tratar de mitigar las infecciones y, principalmente, para ayudar al comercio, pero lo cierto es que el remedio exige radicalizarse.