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Teorías económicas (I)

Viernes, 29 de Abril de 2016
Podemos decir que existen  unas diez teorías  económicas relevantes.

La economía no debe dejarse solo en manos de los economistas o los políticos porque ya vemos como están las cosas. Si se quieren cambios y fortalecer los procesos democráticos los ciudadanos debemos tener conocimientos económicos para decidir, cuando seamos consultados, sin dejarnos descrestar por conceptos o ideas que se presentan complejas para enredarnos y dejar en manos de supuestos expertos la toma de decisiones.

Podemos decir que existen  unas diez teorías  económicas relevantes: la clásica, la neoclásica, la marxista, la tradición desarrollista, la austriaca, la (neo) schumpeteriana, la keynesiana, la monetarista, la institucionalista  y la conductista.

Como en la física en economía no existe una teoría unificada. Menos considerando que esta última no es una ciencia, no la han querido vender como tal por el componente matemático que se aplican a algunos modelos.

Todas las teorías económicas tienen puntos fuertes y débiles y en los países se aplican combinaciones de varias. Las escuelas económicas sostienen argumentos diferentes en parte porque están basadas en valores éticos y políticos dispares. La economía dice en su libro Ha Joon Chang: Economía para el 99% de la población (parte de estas columnas están basadas en este texto)   es un” argumento político”. Recordemos que inicialmente se denominó al estudio de estos temas economía política, para después solo denominarse economía.

El planeta tierra como todos sabemos estuvo dividido en tres partes: el primer mundo: capitalista; el segundo mundo: socialista y el tercer mundo, los que no entendimos la cosa y tomamos decisiones tarde y que nos convertimos en pobres o como nos dicen ahora  países en desarrollo o de renta media o baja. Con la caída del segundo mundo todos giramos a la órbita capitalista con más  o menos problemas y ahí vamos.

En la teoría clásica su exponente más conocido es Adam Smith, a quien se considera el padre de la economía. Pero antes de él existieron pensadores que se ocuparon de temas económicos, en lo que algunos clasifican como economía preclásica, entre ellos Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, Ibn Jaldun, y el importantísimo Jhon Locke que defendió la separación de poderes en el Estado y la libertad en todo sentido tanto económica como de conciencia.

La escuela clásica plantea la división de trabajo y la competencia que mantiene en alerta a los productores. Considera  que la persecución de intereses propios por parte de los actores económicos  al final producirá un resultado socialmente beneficioso. Rechazaba de plano cualquier intento del gobierno de restringir el libre mercado. Fue pensada para un mundo muy diferente al nuestro, no considera los problemas macroeconómicos y los fallos de mercado que se presentan y que inevitablemente requieren una intervención estatal.

La teoría marxista consideró  que si bien el capitalismo era un poderoso vehículo para el progreso económico se vendría abajo para darle paso al paraíso socialista. Partió de la escuela clásica y desarrollo sus postulados con resultados diferentes de lo propuesto por la escuela neoclásica. Planteo la lucha de clases, el efecto deshumanizador y embotador de las tareas repetitivas y mantuvo una crítica contundente al sistema capitalista. Marx comprendió la importancia de la innovación tecnológica en el proceso de desarrollo. La implementación de sus teorías no fue posible entre otras cosas por carecer de incentivos y de la propiedad privada que son elementos fundamentales en la construcción de un modelo económico.

La escuela (neo) schumpeteriana estaba de acuerdo con Marx en que el capitalismo era un poderoso vehículo de progreso económico pero falló en considerar que se atrofiaría cuando las empresas se volvieran más grandes y burocráticas. Consideraba el desarrollo tecnológico como la fuerza impulsora del capitalismo. Sostenía que el capitalismo se desarrolla a través de las innovaciones de los emprendedores; es decir mediante la creación de nuevas tecnologías de producción, nuevos productos y nuevos mercados. Expresó estas ideas como la destrucción creativa.

Continuaremos en la próxima columna con este resumen de las ideas económicas más relevantes.

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