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¡Traidores!

Jueves, 13 de Agosto de 2015
Con tantos problemas serios que tiene la ciudad (en lo económico, en lo político, en lo cultural) seguimos enfrascados en disputas frívolas.

Con tantos problemas serios que tiene la ciudad (en lo económico, en lo político, en lo cultural) seguimos enfrascados en disputas frívolas: Pedro Durán renuncia al partido liberal para sumarse a la campaña de Jorge Acevedo.

Y esto, que apenas es una anécdota en el tablero de la política local, adquiere pronto la estatura de una decisión de Estado.

Y uno escucha en la radio cómo se despedazan algunos periodistas tratando de interpretar la decisión de Durán Barajas. Seguimos fascinados por lo grotesco. Y es justamente lo grotesco lo que impide ver lo fundamental: que la política pervierte a los hombres.

No es, sin embargo, Pedro Durán el primer político que traiciona a su partido. Jorge Acevedo, para no ir muy lejos, era del Centro Democrático y ahora es de Cambio Radical.

El mismo Álvaro Uribe era del partido liberal (al que le sacó todos los cargos públicos de su vida) para pasarse a la derecha más dura y extrema que ha tenido Colombia en su historia. Pero es que si uno mira con detalle los partidos políticos están conformados por una pila de traidores.

Pero bueno, a ver, más despacio: tampoco es que Pedro Durán haya traicionado a su partido, yo creo más bien que fue el partido liberal el que traicionó a Pedro al negarle el aval para que fuera candidato a la alcaldía, y en cambio, se lo dieron a Carlos Luna, que  no ha hecho nada en la vida salvo permanecer montado en su propio apellido.

Traidores todos. ¿No acaba de traicionar Sergio Entrena, al Centro Democrático para pasarse a los pechos de Acevedo?

De Basilio Villamizar, el hombre detrás de Acevedo, el país recuerda el escándalo de hace algunos años cuando era presidente de la Cámara de Representantes y se regaló un viaje a Rumania que le costó a la nación más 130 millones de pesos. Miren cualquier fotografía de la campaña de Jorge Acevedo, lo verán rodeado de Basilio, Eduardo Benítez, Sergio Entrena, José Obdulio, Alfredo Rangel, en fin: ahí hay mucho peculado, doble militancia, en fin. ¿Llaman a esto renovación política? Acevedo está rodeado de lo peor que produjo la política departamental. Y no me extrañaría que haya adquirido sus vicios.

Y para allá se fue Pedro, que tanto había criticado a Jorge Acevedo desde su curul como concejal y su espacio como columnista de prensa. La política pervierte a los hombres, digo. Acevedo viene de Donamaris. Pedro está con Acevedo, luego Pedro está con Donamaris. Ganó Donamaris. El mal triunfa en la vida. ¿A qué círculo del infierno dantesco mandamos a Pedro Durán? ¿Al Octavo Círculo, el de los tramposos? ¿Al noveno para que Lucifer lo triture por toda la eternidad? ¿Al noveno a donde van a parar los traidores? A ninguno. A Pedro Durán hay que dejarlo quieto en el infierno de la política vendiendo su alma incesantemente hasta que un día le caiga el castigo divino y lo nombren presidente de la República, a Jorge Acevedo de Vicepresidente y a Donamaris embajador en la Modelo.