Transición energética y Ecopetrol

Sábado, 30 de Enero de 2021
¿Alguna de nuestras empresas se le mediría a este reto?

El International Science Council (ISC) publicó en 2020 un extenso documento con el título: “Repensando Soluciones Energéticas”. En él dice que “para alcanzar la meta global de un límite de temperatura por debajo de los 2°C, es necesario que las emisiones lleguen a su máximo en 2020 y que, por consiguiente, las transiciones para energía sostenible deben acelerarse.”

Hace poco oímos decir al presidente de la única comisión legislativa que ha trabajado durante esta pandemia que “padecemos de una hipertrofia legislativa.”  Un mal muy frecuente en Colombia, que supone que la expedición de una ley resuelve el problema, de la misma manera para muchos, lo importante es llegar a un diagnóstico sin importar si produce resultados. Por consiguiente, estamos sobrediagnosticados.

Por esa razón, el intercambio que se presentó entre el presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón y cuatro de sus más altos ejecutivos con los miembros de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ACCEFYN) el jueves de la semana pasada, fue una bocanada de aire fresco que permitió constatar los esfuerzos hechos por Ecopetrol para participar en esa meta global. Claro que también se abocó la forma como se reinventó para permitir que un barril de petróleo se refine hoy en Colombia por US$30, que permite que a las finanzas del país le entre la diferencia entre el valor de refinación y el de referencia del barril de petróleo Brent, últimamente por encima de los US$55.  Esto es más de US$25 por casi 800.000 barriles diarios que a pesar de todas las dificultades, le dejan al país una renta apreciable.

Si bien esto es interesante para los economistas, lo realmente impactante fue el esfuerzo en ciencia y tecnología necesario para este logro.  Ecopetrol asumió el concepto de la ‘SosTECnibilidad’ que implica la integración de la tecnología a todos los procesos de sostenibilidad. Esto involucra soluciones innovadoras, aplicación acelerada y escalabilidad oportuna.

Quizás lo más importante fue la ruta de la transformación energética. Un compromiso para pasar a energías no contaminantes como la eólica, solar o por hidrógeno en las que han hecho no solo estudios, sino pilotos, que podrían garantizar en un futuro cercano cerca de los 500 MW.  Todo esto de la mano de expertos en biodiversidad que aseguren que los proyectos futuros no la afecten negativamente.

La primera y más importante conclusión es que Ecopetrol trabaja de la mano de 32 universidades y de científicos e institutos de las diferentes áreas del saber. A pesar de que su propósito empresarial es maximizar las ganancias para los accionistas que, en últimas, somos directa o indirectamente todos los colombianos, reconoce claramente la importancia de la ciencia y la tecnología para maximizar esas ganancias y reducir las pérdidas. Esta es una primera lección que nuestros industriales en general no han aprendido, con la excepción de algunos, del así llamado Sindicato Antioqueño,  pero que en general falta en la mayor parte de las grandes empresas del Norte de Santander en donde la investigación que se hace generalmente tiene que ver con técnicas administrativas. Puedo estar equivocado, pero, ¿basan su innovación en nuevas tecnologías propias o compran la tecnología de los países que la producen? Otra pregunta es, ¿están funcionando los Órganos Colegiados de Administración y Decisión (OCAD) departamentales y municipales y, si es así, qué proyectos han sido financiados o priorizados para financiación, que resulten en una mejora en la producción de nuestras empresas?

Tenemos que estudiar los ejemplos que nos dan las grandes compañías y adaptarnos a nuestras condiciones locales, para lo cual las universidades estamos prestas a dar nuestra colaboración total.

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