Artesanos fueron el cimiento del barrio Santander

Martes, 16 de Febrero de 2021
40 chircales rudimentarios se mantenían activos en el pasado.

En los años 50, el paso del ferrocarril por la ciudad llevó a un grupo de alfareros a un barrio de la comuna 10 que más tarde se convertiría en un territorio de gran importancia por su trayectoria artesanal.

Bautizado con el apellido del dirigente de la independencia, Santander, recibió numerosos trabajadores de cerámica con el paso de los años, hasta que se consolidó como barrio oficial en el año 1963 luego de obtener la personería jurídica.

Durante esa época se mantuvieron activos hasta 40 chircales rudimentarios, donde los obreros trabajaban en la elaboración de ladrillos de manera artesanal como actividad económica principal de las familias asentadas en este sector.

La mayor parte de los fundadores provenían de lugares como la provincia de Ocaña, Bucaramanga, Santander, Boyacá y Antioquia.

Más tarde, llegó la primera ladrillera en la que se utilizó maquinaria. A partir de ahí, poco a poco los fabricantes de los chircales se fueron tecnificando en su labor.

Sin embargo, la contaminación que provocaban las grandes chimeneas se convirtió en una bomba de tiempo para la continuidad de esta tradicional industria en el barrio Santander. Las escaladas de humo llamaron la atención de la Corporación autónoma regional de la Frontera Nororiental (Corponor).

Tras estudiar los casos, por cuestión de licencias ambientales, la industria no pudo continuar en este sector y Corponor tomó la determinación de revocarles las licencias de funcionamiento para que fueran trasladadas a otros lugares

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