Conozca las 7 historias más importantes de esta semana en Comunidad

Sábado, 10 de Abril de 2021
En el recorrido diario de La Opinión por el área metropolitana se identificaron problemas de deslizamiento, abandono e inseguridad.

¿Agobiado por las obligaciones de la rutina y no tuvo tiempo para estar al tanto esta semana de lo que pasó en la ciudad? No se preocupe. Póngase cómodo, aquí les resumo la historia en este cuento.

Y es que hablando de historia, uno de los lugares en Cúcuta que más lucha por mantenerla viva es el barrio Puente Barco. Cuando el gran terremoto sacudió a Cúcuta en el 1875, este lugar ya existía en tan solo 2 manzanas de la comuna 10. Los más adultos incluso recuerdan que, luego del temblor, la cabeza del Cristo Rey quedó descolgada y la mano sin un dedo.

Imagínese todos los años que han pasado desde entonces y la comunidad se siente olvidada por la desidia municipal. Un claro ejemplo es la cancha 'Alpina', cuya última intervención fue hace 30 años, y ni qué decir de la emergencia ambiental en la que se encuentran los vecinos. Al principio la idea de canalizar las aguas de la ciudad sonaba maravilloso, pero la falta de mantenimiento los tiene ahogados por los malos olores.

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Canal de aguas en Puente Barco.

 

Un tema similar ocurre en García Herreros, uno de los barrios más jóvenes de la comuna 6, que aunque es considerado un espacio propicio gracias a la lucha de sus habitantes por conseguir buenos escenarios deportivos, se sienten aislados por todos los problemas de acceso y movilidad.

Es que el deterioro de calles y vías principales no es un problema ajeno a unos cuantos lugares, los huecos están en todas partes, en especial en donde menos deberían. Las zonas más transitadas son las que más riesgos generan a motorizados y automóviles, como en la intersección entre Guaimaral y Ciudad Jardín.

Pasan los meses y nadie parece responder a este talud de problema. Ah, los taludes, ese es otro tema. ¿Sabía que son? Así se le llama a las pendientes que se usan para dar respaldo a un muro o un terreno que podría colapsar en cualquier momento.

El barrio 28 de Febrero tiene bastantes de esos. O tiene a medias. El desconocimiento de las personas los ha llevado a tomar y cortar porciones de los taludes para levantar sus casas en terrenos del municipio.

A largo plazo, esto genera un riesgo por deslizamiento. Por fortuna, Planeación y Gestión del Riesgo ya visitaron los lugares y están comprometidos en crear mesas de trabajo en busca de soluciones conjuntas.

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El Sol inició como una invasión, hasta que fue legalizado

 

Pero no solo pasa en Cúcuta, también en el municipio de Los Patios. Allá tienen un barrio llamado El Sol, pero los vecinos de este lugar se sienten tan solitarios por los trabajos a 'medio hacer' de las administraciones y por la falta de compromiso con las zonas de riesgo, que ellos mismos dudan si el sol sale o no en su barrio.

No hay escuelas, iglesias ni escenarios deportivos, aunque viven cerca a otros que sí. Por ejemplo, Altamira, un barrio que, aunque pequeño, aquí la gente logró vencer ese problema llamado inseguridad. Y muy fácil, pero lo dejo para que lo descubra usted mismo aquí.

Cuento diferente es en el Parque Colón. Un hecho inaudito ocurrió hace días, porque en presencia del mismo CAI de la Policía, la delincuencia se llevó las canecas.

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Ronaldo Medina
Ronaldo Medina