La odisea de una madre que busca terapias auditivas para su pequeño

Miércoles, 12 de Mayo de 2021
La mamá y abuela de Ángel requieren apoyo por parte de alguna entidad para el desarrollo de las habilidades comunicativas del bebé.

El esfuerzo de una madre por el bienestar de sus hijos no tiene límites, y Yeraldín Fajardo es prueba viviente de ello: está dispuesta a llegar hasta el fin del mundo con tal de conseguir que su hijo escuche y hable.

Junto a su madre, desde hace un tiempo emprendieron una campaña en busca de apoyo por parte de la alcaldía del municipio de Los Patios para el pequeño Ángel Fajardo, de dos años, que tiene discapacidad auditiva.

Cuando tan solo tenía cuatro meses de edad, al menor le dio meningitis bacteriana, una inflamación de las membranas meninges, que cubren el cerebro y la médula espinal.

Le programaron una operación para tratarlo, pero la situación se complicó por atrasos en la intervención quirúrgica, y cuando finalmente llegó el día de la operación, no resultó como esperaban y el niño terminó afectado con la discapacidad de escuchar, y, por ende, a una edad en la que inician a forjar su  habilidad de lenguaje, a hablar.

Luego llegó la pandemia de la COVID-19 al país, y esto solo dificultó más los procesos para que el menor siguiera siendo atendido, que, hasta entonces, habían sido siempre lentos.

Fajardo lo llevó a una cita médica, allí le informaron que Ángel debía asistir a un instituto o entidad donde lo capacitaran, para que desarrollara habilidades comunicativas con los demás.

El 1 marzo, Yeraldín pidió terapias a Ecoopsos, su entidad de salud, pero fue hasta el 5 de abril que recibió una respuesta, en la que le informaron que su hijo tendría terapias el 10 de este mes, sin embargo, mientras esperaban, la enfermedad también evolucionaba.

Ahora, solo terapias no son suficientes. Ángel debe recibir atención en un instituto especializado para mejorar su calidad de vida, y esta madre y su familia no cuentan con los recursos necesarios para las atenciones que requiere el niño.

“Mi intención no es dañar a nadie, es que escuchen mi voz, como abuela y madre, porque es muy duro ver a mi nieto sordo y no escucharlo hablar o comunicarse, además, ninguna institución en el municipio nos ha querido ayudar”, afirmó Martha Gómez, abuela del menor.

También recalcó que se han intentado comunicar con las diferentes dependencias de la alcaldía, pero hasta entonces no habían recibido una respuesta concreta donde les ofrecieran apoyo.

Las gestiones

Al respecto, La Opinión consultó a la Alcaldía de Los Patios, por medio de Lisbeth Vera, coordinadora de discapacidad, quien está vinculada a la Secretaría de Gobierno.

La funcionara informó que darán apoyo mediante un proceso de registro, verificación y estudio. Una vez completado este paso, los profesionales en el tema informarán qué solución pueden brindar a la situación.

Por el momento, Vera transfirió los datos de contacto de la madre a la representante de discapacidad auditiva, quien se comunicó con Yeraldín para integrar al pequeño Ángel a la Asociación de Sordos de Los Patios (Asorpatios).

“También esperamos articularnos con la Gobernación para buscar opciones a favor del menor y dar soluciones”, afirmó la coordinadora de discapacidad.

En cuanto al desarrollo de habilidades comunicativas de Ángel, Vera agregó que es competencia de la asociación Asornorte, donde el menor ya se encuentra vinculado.

Hasta la fecha no hay un cronograma articulado por asuntos de la pandemia, por lo tanto, están a la espera de las capacitaciones hasta que el programa estipule cuándo empezar.

Este año, la Secretaría tiene planeado iniciar la construcción de un centro de rehabilitación en el municipio para tratar a la población con discapacidad de Los Patios.

“Por ahora no están abiertos los colegios ni instituciones, entonces no podríamos exponer al niño, por lo que articularemos con la Secretaría de Salud para que ellos presionen a la EPS por los servicios que requiera el menor”, afirmó Vera.

La lucha continúa

Semanas después de estas afirmaciones, Fajardo relató que la única gestión implementada a la fecha ha sido la vinculación a Asorpatios.

“Hace cinco días me agregaron a un grupo de WhatsApp donde me dijeron que ahí estaba incluido Luis Ángel Fajardo Gómez, pero no han hecho ninguna gestión para el desarrollo de las habilidades comunicativas de mi nieto”, afirmó la abuela del menor.

Terapias, citas y atenciones para tratamientos auditivos han tenido que conseguirlas por su cuenta y ‘rebuscarse’ de donde dé lugar a pesar de sus bajos recursos.

Lisbeth Vera agregó que la madre del menor fue incluida en la asociación, pero por el tema del paro nacional, sumado a las dificultades que sigue generando la pandemia por el aumento de casos, no se ha podido trabajar de la mejor manera para una solución.

“Ayer salió la convocatoria para familias en acción, y se espera poder hacer la gestión de ingresar a la señora al programa”, afirmó la coordinadora.

Por otra parte, manifestó que se desarrolló el primer comité de discapacidad, enfocado en dar inicio a las actividades, pero que, por el paro nacional que se ha estado presentado en los últimos días, aún no se han podido reunir con los representantes para coordinar los horarios a trabajar.

Pero la lucha continúa. Abuela e hija se mantienen firmes para conseguir atenciones médicas oportunas para el pequeño Luis Ángel.

Están dispuestas a tocar puertas y seguir insistiendo con tal de obtener una ayuda oportuna al problema.

En el mes de las madres, cada vez más cerca del domingo 30 de mayo,  fecha que conmemora la entrega de las madres del área metropolitana, el único regalo al que aspiran con todo su corazón es a recibir buenas noticias sobre el futuro de Luis Ángel, para que logre escuchar y hablar.

 

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