Andrés Ramírez, apasionado coleccionista de prendas del Cúcuta

Domingo, 24 de Enero de 2021
¿Cuánto pagaría por una prenda del conjunto motilón? Este hincha le abrió su armario a La Opinión.

La pasión por coleccionar prendas deportivas, y más específicamente camisetas de fútbol, se apodera de miles de hinchas por todo el mundo que anhelan conseguir la mayor cantidad de piezas sobre la razón de su colección, dándole valor especial a aquellas que son únicas. 

Portales especializados, grupos por todas las redes sociales y conexiones internacionales, se pueden apreciar en este mundo en el que se llegan a gastar o invertir, como lo llaman los coleccionistas, cantidades inimaginables de dinero.

Entorno al Cúcuta Deportivo, Andrés Ramírez, uno de los coleccionistas más populares de prendas del elenco motilón, dio a conocer el precio de su adquisición más costosa entre las 230 que tiene a su poder. 

Se trata de la camisa titular del conjunto fronterizo en el año 1986, utilizada por el jugador uruguayo Luis Sarubbi. 

“Es una camisa utilizada por Luis Sarubbi quien vino en 1986 al Cúcuta Deportivo, junto con Fernando Baptista. La logré conseguir gracias a un grupo de coleccionistas que tengo en Facebook en el que estamos 2.400 miembros. Ahí encontré a don Alfredo Pintado, un uruguayo que me escribió que tenía la prenda. Empezamos a negociar y terminé pagando una suma cercana a los 900.000 mil pesos colombianos”, contó Ramírez. 

El promedio del precio de las camisas más costosas que ha comprado oscila entre 250 y 400 mil pesos. Muchas de ellas  alternativas, en su mayoría blancas. 

Su prenda de mayor valor es de la marca D’León, rojinegra, con el dorsal 6 patrocinada por Aguardiente Extra, con el escudo en blanco. “Alfredo Pintado me cuenta que la recibió directamente de Luis Sarubbi”, afirmó Ramírez propietario de la marca  Superdeportes Andrés. 

De un carretero samario a su colección 

La segunda prenda más costosa que cuenta Andrés en su colección data de una rojinegra de 1984 que le costó 600 mil pesos. 

“La historia de la camisa de 1984 la tenía un carretero en Santa Marta. En el 2018, cuando el Cúcuta jugó contra el Unión Magdalena en la segunda división, me hice amigo de una persona local y le conté sobre mi pasión. Tiempo después el vio a un carretero en las calles de Santa Marta con la prenda puesta, fue y se la negoció en 50 mil pesos más la camiseta que tenía puesta. Luego me la ofreció en 600 mil y al ser una pieza única me tocó adquirirla”, dijo Ramírez quien confesó que muchas de las camisetas han sido regaladas.  

Otro de sus grandes tesoros es una chaqueta de la marca Saeta utilizada y firmada por Faustino ‘El Tino’ Asprilla. 

Su próxima adquisición será una camiseta de 1975, que está en poder de un argentino. El costo ondea entre 580 mil pesos. 

“Todo lo que tengo no ha sido comprado. Haciendo cuentas alegres creo que le he invertido 40 millones a las prendas. Y curiosamente lo más significativo que tengo: las copas de la segunda división de 1996 y 2005 me las obsequiaron los expresidentes Germán Guerrero y Álvaro Vélez. También las cinco medallas (Subcampeonato 1964, título de la B 1996, 2005 y 2018 y campeonato de primera división 2006), fueron regaladas”, confesó el coleccionista rojinegro que tiene entre sus prendas más antiguas una camisa de 1955. 

¿Apoyo familiar?

Estas inversiones, que para muchos deben sonar absurdas, son respaldadas por su núcleo familiar. 

“Años atrás mi madre se enojaba porque gastaba el dinero en las prendas. Mi esposa si no, ha sido un apoyo fundamental. Cree en el proyecto, lo ve como buena idea, que más adelante dará sus frutos. Yo lo llamo el seguro de vida de mis hijos”, dijo Andrés. 

Y es que el proyecto del que habla Ramírez es el del Museo del Deportista Nortesantandereno, una meta que tiene trazada en su mente desde hace 13 años pero de la cual no ha encontrado ningún respaldo político. 

“En un comienzo lo proyecté como un regalo a la ciudad, pero no vimos apoyo en ningún momento a pesar de tocar muchas puertas. Desde hace dos años empecé con la tarea de hacerlo privado. Estamos en la búsqueda de 100 millones para poder desarrollarlo”, aseguró, agregando que cuenta con cerca de 500 prendas de distintas figuras del deporte rojinegro en sus distintas disciplinas  ente las que destaca también una camisa de la Selección Norte de baloncesto 1952. 

“La gente desconoce muchos sacrificios que uno hace. Hay veces que omito comprarme un par de tenis o perfumes, ando con los zapatos viejitos y el pantalón ‘rotico’ para comprar las prendas”, dijo. 

Al igual que Ramírez, el Cúcuta Deportivo cuenta con Mauricio Jaramillo, otro gran coleccionador de prendas del motilón con una cifra superior a las 130. 

“Mauricio es una excelente persona. Nos hemos conseguido prendas. Tengo más que él porque su colección también incluye camisas de todo el mundo. Tiene unas espectaculares”, expresó Andrés.

“Paradójicamente hay una camisa de 1979 que me ayudó a conseguir. A él se la ofrecieron, pero pensó que ya la tenía. Me comentó y me dio la información. El propietario me escribió, el mismo día fui al barrio Aniversario 2, la vi y de inmediato la compré en 250 mil pesos, algo económica para ser una muy buena prenda. A fin de cuentas, Mauricio revisó su colección y no la tenía”, narró Andrés quien afirma tener 192 camisas del Cúcuta.

Siete veces vistiendo al motilón 

Su empresa vistió en 1999, 2001, 2002, 2003, 2004, 2006 y 2018 al Cúcuta Deportivo. 

“He pasado por diferentes administraciones. Germán Guerrero, los hermanos Pachón, los Vélez Trillos, Ramiro Suárez y el nefasto de José Augusto Cadena que es un comerciante. Necesitamos a alguien con sentido de pertenencia, que aprecie la tierra”, subrayó. 

Ramírez firmó un contrato de patrocinador oficial del Cúcuta entre enero del 2018 y enero del 2019, periodo de tiempo en el que presidía Cadena. 

“A él lo dejó tirado una empresa japonesa. Fui un salvavidas y apagué el incendio. Di 1.500 prendas al equipo profesional, a la Sub-20 y Sub- 15 y al equipo femenino. Juró que me llevaba a la primera división en 2019 y no cumplió el contrato que estaba hasta el 31 de enero del 2019. Debió comprar la indumentaria de pretemporada y lucir la prenda en los dos primeros partidos como lo decía el contrato”, dijo Ramírez. 

Por este hecho, la semana pasada envió su caso a la web master de la Superintendencia de Sociedades para que los incluyan como acreedores. 
 

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Gustavo Contreras